Brigada Nacional de Búsqueda de desaparecidos trabaja en Veracruz

La Brigada Nacional de Búsqueda de desaparecidos encontró, por lo menos, 300 restos humanos en una fosa clandestina ubicada en Amatlán de los Reyes, Veracruz

La Brigada Nacional de Búsqueda de desaparecidos encontró, por lo menos, 300 restos humanos en una fosa clandestina ubicada en Amatlán de los Reyes, Veracruz. Tras su formación el pasado 9 de abril la Brigada, compuesta por ciudadanos, familiares y amigos de personas desaparecidas, comenzó su labor en el estado de Veracruz, gobernado por Javier Duarte.

“Somos buscadores de Guerrero, Coahuila, Sinaloa, Chihuahua y Baja California, que hemos decidido atender el llamado de familias de Veracruz (…) somos personas que hemos desarrollado las mejores habilidades de localización del país, y que hemos dado algo de paz a muchas familias entregando a sus seres queridos”, dijo Jocelyn Orgen, de la organización Red Enlaces (vía Animal Político).

Los brigadistas ofrecieron capacitación a todas las personas que deseaban colaborar en las búsquedas y exigieron que las autoridades estatales les brindaran protección durante su trabajo y aseguraran el resguardo de las evidencias que se hallen. Asimismo, solicitaron a la sociedad que les indicara los lugares donde podrían comenzar sus investigaciones.

Algunos miembros de la Brigada que han participado en otras búsquedas, lograron encontrar 48 fosas clandestinas y 30 tambos metálicos con restos humanos en su interior en el estado de Guerrero, así como 50 fosas más en Tamaulipas.

En 15 días de trabajo en el estado de Veracruz, se encontraron 15 fosas clandestinas. Los hallazgos al interior de las fosas indican la incineración de grupos grandes de personas: hay diversos fragmentos óseos de diversos tamaños y restos de hebillas, cierres y botones de ropa.

El trabajo del grupo incluye no sólo la identificación y la excavación de fosas comunes, sino también la recuperación de los restos humanos encontrados. Las personas que participan en estos procesos son víctimas indirectas de la violencia que sufrieron sus familiares desaparecidos, pues enfrentan la incertidumbre de estar frente a los restos mortales de sus hijas, esposos, hermanas o padres. Tras cada hallazgo rezan oraciones para invocar el descanso de los muertos y suplicar por protección y justicia.