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Andrea Noel: víctima de agresión sexual en la CDMX

El pasado 8 de marzo (día internacional de la mujer) Andrea Noel, colaboradora de Vice México, fue agredida sexualmente en la colonia Condesa, CDMX.

Andrea Noel , colaboradora de Vice México (puedes leer parte de su trabajo aquí), fue agredida sexualmente en la colonia Condesa de la Ciudad de México el pasado 8 de marzo (día internacional de la mujer). Los hechos tuvieron lugar poco después de las 2 de la tarde y quedaron grabados por la cámara de seguridad de un edificio.

1. Caminar, actividad de alto riesgo para las mujeres

En el video, la periodista de 26 años camina por la calle buscando algo dentro de su bolsa; de pronto, un sujeto joven se acerca a ella por atrás, le sube la falda del vestido y le baja los calzones. Tras la agresión, el sujeto corre hacia adelante y Andrea se tira al suelo. Cuando se levanta, el tipo ha quedado fuera del alcance de la cámara y la mujer revisa a su alrededor para saber si no hay más atacantes. Los hechos duran menos de medio minuto y, sin embargo, registran una de las agresiones más comunes que sufrimos las mujeres en la CDMX: el acoso callejero.

2. ¿Caso aislado o violencia sistemática?

El caso de Andrea Noel es ejemplar de lo que sufren muchas personas diario en nuestro país. La violencia de género en contra de las mujeres conforma un amplio espectro: miradas lascivas, comentarios sobre el cuerpo o la apariencia, invasiones del espacio personal, contacto físico en contra de la voluntad, violaciones, asesinato… Las formas que las agresiones toman son variadas, sin embargo establecer una jerarquía de la gravedad de los hechos puede llevarnos a banalizar el asunto.

La respuesta que recibió la denuncia de Noel en redes sociales, donde muchísimas personas comentaron a favor y en contra de ella, influyó en que la atención de las autoridades fuera especial para Andrea. Cuando presentó la denuncia frente a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal:

“Junto a mí había chicas llorando. Me pareció muy absurdo que dedicaran tanto tiempo y tantas personas en atenderme cuando había otras con problemas más serios. Lo mío había sido de lo más frívolo, pero había tenido éxito en las redes sociales” (vía El País).

Andrea es consciente de que recibió un trato preferente frente a las autoridades. Sabe que su palabra es privilegiada por el hecho de ser una mujer blanca, rubia, de ojos claros, extranjera, que caminaba en una de las calles más cosmopolitas de la ciudad, en una colonia con alto poder adquisitivo. La identificación social de Andrea, como una mujer de clase media-alta con acceso a un discurso público letrado, influye en la forma en que su caso es atendido, tanto en la opinión pública como en el trato directo que recibió durante su denuncia.

3. El lugar privilegiado como medio de inclusión

La periodista independiente comparte los mismos derechos que cualquier otra mujer en nuestro país. Sin embargo, es importante fomentar la reflexión sobre el hecho de que la palabra de unas y otras no tiene el mismo peso en la sociedad. Si miramos con atención, podemos ver que Andrea está empleando su lugar privilegiado dentro de un contexto para que las voces de otras mujeres suenen al mismo volumen que la de ella.

Al narrar su caso ante diversos medios masivos de comunicación, Andrea no olvida mencionar que lo que ella vivió no es, ni de cerca, la agresión más fuerte que pudo haber sufrido. Está consciente de que la agresión ocurrió en un país con numerosos casos de feminicidios, violaciones y demás muestras de odio hacia las mujeres por el simple hecho de ser mujeres.

4. La respuesta de los medios

La revista Vice, en donde colabora Noel, publicó después de los hechos una declaración de apoyo para su colaboradora:

Al enterarnos de los hechos, los miembros de VICE Media hemos expresado nuestro apoyo personalmente y como medio, por lo que estamos trabajando en una cobertura amplia que contextualice el fenómeno de la discriminación y el abuso sexual en México.

Repudiamos las agresiones a las que ha sido sujeta Andrea y todas las mujeres que son violentadas diariamente tanto en la Ciudad de México como en todos los estados del país y el resto del mundo (vía Vice).

El compromiso de cubrir, difundir y explicar los modos en que opera la violencia contra las mujeres en México parece la respuesta más solidaria con víctimas de ataques sexuales. Publicaciones de El País, Animal Político y Buzzfeed siguen esta misma tendencia. Sin embargo, otro tipo de respuestas aparecieron con la misma velocidad.

Como ejemplo de ello, comentamos el artículo “Cinco dudas sobre caso de agresión sexual a a periodista en la Condesa“, publicado por La Silla Rota el 11 de marzo. El eje central del artículo es sobre la respuesta de las autoridades ante la denuncia de Andrea.

La atención está focalizada en varios puntos: 1. A pesar de que el ataque ocurrió a las 14:23 horas, la periodista intentó denunciarla hasta la tarde noche; 2. Andrea se negó a la realización de exámenes piscológicos para determinar el daño que había sufrido; 3. La agredida no pudo hacer un retrato hablado de su agresor, pero “señaló a dos hombres que presuntamente trabajan para una televisora” dentro de un programa de bromas en la calle; 4. Andrea desistió de hacer su denuncia al ver que las autoridades le daban un trato preferente a ella y hacían esperar a otra víctima menor de edad; 5. No hay registro de agresiones previas que Andrea declaró haber sufrido previamente; 6. En algunas notas periodísticas había información errónea sobre el puesto de Andrea en  la revista Vice. Ninguno parece centrarse en la agresión sexual. Tampoco en el análisis de los procedimientos legales para “medir el daño”. Mucho menos en los protocolos de la justicia mexicana ni en la prioridad otorgada a unos casos sobre otros.

Por último, queremos señalar la presencia de comentarios agresivos que poblaron las redes sociales de la joven periodista tras la difusión de su caso. La recopilación de este tipo de réplicas de la agresión sufrida ha sido realizada por la misma Andrea y difundida por medio de sus redes sociales:


5. Las Plumas opinan

Un sujeto le baja los calzones a una mujer y se echa a correr. Ella cae al suelo. Se levanta. Crece. Se reafirma. Decide que lo que pasó no la disminuye. Camina con seguridad hacia adelante. Consigue el video donde quedó grabada la agresión. Acude a las autoridades. Repudia el trato preferente a su identidad blanca, letrada, visible. Desconfía de los exámenes para medir la agresión que recibió. No quedé con un trauma, sólo estoy muy enojada. Decide el camino de la denuncia ciudadana en medios de información. Hay quien la llama puta. Que le dice que se lo merecía. ¿Para qué el vestido? Le recuerdan que es mujer. Que debería estar en su casa. Hay quien se ofrece a protegerla. Le dicen que ojalá hubieran podido ver sus nalgas o su vagina. Que el hombre que la agredió y corrió es un héroe. También hay quien la apoya y la acompaña. La escuchamos: No soy la única víctima. No soy el peor caso. No recibí la agresión más fuerte. En la Ciudad de México (la capital, sí; a la vanguardia, sí) 72.1% de las mujeres mayores de quince años han sido víctimas de violencia por ser mujeres. Más de la mitad de mujeres en la capital han padecido intimidación, acoso, abuso sexual.

Andrea Noel subrayó la cotidianidad de las agresiones sexuales en la Ciudad de México. Y aún más. Provocó una oleada de diálogos sobre el tema. La gravedad del caso, menor si se compara con violaciones masivas o feminicidios sistemáticos, está permitiendo que salgan a flote prejuicios y opiniones que sostienen profundamente el problema de la violencia de género.

¿Con cuál de las reacciones te identificas tú? Que empiece la discusión masiva.

Nayeli G.

@nayegasa