Con cargada, acarreados, dedazo y autodestape, Ricardo Anaya se presenta como ‘opción’ ante el PRI

Como ya todo mundo lo sospechaba, el día de ayer, Ricardo Anaya se dio un autodedazo al “destaparse” (¿apoco estaba tapado?) como precandidato presidencial por la coalición “Por México al Frente”. Y no, no es albur: son panistas, eso no se les da.

Apenas el sábado, Anaya estaba anunciando que renunciaría a la presidencia del PAN, puesto que ocupó por casi dos años. Su única competencia dentro del que fuera el “Frente Ciudadano”, Miguel Ángel Mancera, estaba declinando: avisó que muchas gracias, pero que dijo su mamá que siempre no. Con el camino abierto, la “sorpresa” del destape de Anaya no fue, pero para nada, una sorpresa.

En un salón del World Trade Center en la Ciudad de México y en un formato que recordó mucho a un versión región 4 de una TED Talk, Anaya dizque analizó los principales problemas que aquejan a México: desigualdad, violencia y corrupción; aceptó que los gobiernos de Fox y Calderón no fueron la solución que esperaban porque “continuaron con la maquinaria priísta” y… pues sí:

“seamos francos, no cambiamos el régimen, no hicimos un cambio democrático de estructuras, como decía Efraín González. Cambiaron algunas cosas, pero asumamos con responsabilidad que las estructuras del PRI quedaron intactas” (Vía: El Universal)

Dijo esto, en un auditorio lleno de ‘simpatizantes’ que gritaban vivas, echaban porras y se querían tomar una selfie con el precandidato, éstos fueron traídos en autobuses desde Huixquilucan, Estado de México, Querétaro y Puebla… Entonces, sí: la maquinaria priísta sigue igualita.

A su autodestape asistieron todos los gobernadores panistas menos Toni Gali, sucesor de Rafael Moreno Valle, quien fuera su contendiente para la candidatura. Incluso panistas cercanos a Calderón y Margarita Zavala aparecieron en el salón donde, después de las 6, habrían unos XV años. Desecharon apoyar a la candidata independiente y al precandidato priísta, José Antonio Meade, aunque:

“Eso sí, si al final de la campaña presidencial de 2018 se requiere unir fuerzas para detener López Obrador, dijo que no dudará en promover un voto prianista en su contra.” (Vía: La Jornada)

Mientras eso ocurría en el WTC, Zavala publicaba una serie tuits señalando algo innegable: todo el evento de Anaya tenía unos tufos priístas bien hermosos. Arruinó todo al decir, luego, que ‘se rebelaran’ los panistas y se ‘unieran a la oposición’ firmando por ella… Sí, ajá, a nosotros también nos dio mucha risa.

Con la indicación del INE de que los spots de precandidatos únicos serán tumbados pues no están siendo usados para definir una candidatura, no nos queda más que preguntarnos quién será el panista al que sacrificarán en pos de Anaya.