Alerta en La Cantera, Guanajuato, por agua radiactiva

El titular de SSA de Guanajuato dijo que "mientras los casos de La Cantera no rebasaran la media nacional, la dependencia no intervendrá".
Guanajuato

En la comunidad de La Cantera, municipio de San José Iturbide, al norte del estado de Guanajuato, se registra menos de 700 habitantes. Sin embargo, este municipio reportó en los dos últimos años, la muerte de tres niñas y dos adultos por leucemia linfoblástica aguda. Además, existen informes de que una niña también ha sido diagnosticada con este cáncer y está en tratamiento.

Esta no es la primera alerta que existe respecto a la problemática, ya en diciembre pasado, Armando Pérez Cabrera, director general de Servicios de Salud de ese estado, había alertado de la presencia de radiación en el agua potable de la región.

“Frente a esta cadena de tragedias, contó Nelly Baeza, habitante de de la región, nos llenamos de dudas y de miedo. Empezamos a preguntar, a pedir apoyo del municipio, del centro de salud. Nadie nos decía nada. Hasta que un día fuimos a escuchar una conferencia sobre la contaminación de los acuíferos de Guanajuato y empezamos a entender”.

Esta conferencia la dictaba, según el diario La Jornada, el geólogo Marcos Adrián Ortega, investigador del Centro de Geociencias (CG) de la UNAM Campus Querétaro y uno de los que mejor conoce la situación de los acuíferos del norte del estado.

“Habíamos estado pidiendo consejo. Nos dijeron en la presidencia municipal: ni vayan, él cobra muy caro, en dólares. ¿Cómo le van a pagar?”. Sin embargo y a pesar de la advertencia, acudieron con el experto y encontraron que, fortuitamente, el científico también es nativo de San José Iturbide.

Y es que para solicitar el apoyo de este centro de la UNAM, las mujeres pobladoras de La Cantera se constituyeron en asociación civil, “Mayoye Angelitos Guerreros”, para atender los casos de leucemia.

Por su parte, el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ) realizó una medición de radioactividad a solicitud del CG. En este estudio se determinó el agua del pozo, el cual abastece a la población, registró niveles de radioactividad Alfa global “fuera de valores de referencia en base a la Norma 127“.

Estos niveles encontrados en muestras registraron 2.3 becquereles por litro (el becquerel  (Bq) es una unidad derivada del Sistema Internacional de Unidades que mide la actividad radiactiva), cuando la norma nacional considera como el máximo aceptable 0.56 becquereles por litro. Es decir: la radioactividad del pozo de La Cantera es cuatro veces mayor que el límite permitido.

Y aunque la prueba se llevo a cabo tres veces, “se sugieren investigaciones más detalladas para identificar la fuente de esta radioactividad en el agua, que podría ser natural o asociada a la disposición de algún material en el basurero adyacente“, según recomendó la investigación.

Cabe mencionar que a 20 metros del pozo se encuentra un antiguo basurero, que aunque no estar en funciones tampoco esta clausurado. Este depósito de 30 mil metros cúbicos de capacidad recibió desde los años ochenta descargas de basura industrial de las fábricas cercanas como Colgate-Palmolive, Mission Hilss y otras más.

También es muy posible que este basurero puedo haber recibido descargas de los tráileres que transitan la ruta hasta Texas, camino a los confinamientos de desechos tóxicos al sur de la frontera.

Sin embargo y a pesar de la recomendación del CG de Juriquilla de hacer muestreos y rastreos de radioactividad en el basurero, todavía no obtienen permiso para acceder al lugar.

Es de mencionar que las madres de familia de la comunidad habían obtenido respuestas a las causas de los decesos muy diferentes y, por cierto, muy alejadas de una explicación con bases científicas.

Por ejemplo, en el Centro de Salud local les habían comunicado que las muertes por leucemia se debían a otras causas.

“Dependiendo a quién le preguntáramos nos respondían. Que si porque las familias no teníamos cuidado con los niños, que si no los alimentábamos bien y hasta a que los niños morían porque los padres se drogaban”.

Mientras tanto, el titular de la Secretaría de Salud de Guanajuato, Francisco Ignacio Ortiz, había asegurado que “mientras los casos de La Cantera no rebasaran la media de la estadística nacional la dependencia no intervendría“. Y expresó ante medios locales que: “La población no tiene porqué agitarse”.