A 18 meses de digna rabia por la desaparición de los 43

Este 26 de marzo de 2016 se cumplen 18 meses de la desaparición forzada de 43 estudiantes de la normal rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa.

Este 26 de marzo de 2016 se cumplen 18 meses de la desaparición forzada de 43 estudiantes de la normal rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa y del asesinato de seis personas más, entre los que se encuentran tres normalistas rurales. A pesar de que ha pasado un año y medio, parece que la noche del 26 de septiembre de 2014 no ha terminado para México. Tras largos días de lucha y demanda continuas, los familiares de las víctimas no han recibido respuestas justas por parte de las autoridades y no han logrado localizar a sus hijos con vida.

el suceso, pese a los argumentos y pruebas, presión social y de organizaciones nacionales e internacionales, sigue sin avanzar hacia una explicación gubernamental que demuestre que el ejecutivo y las dependencias encargadas del caso han tomado en cuenta los meses de estudio y análisis del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) (vía Revolución 3.0)

El gobierno de nuestro país ha ofrecido en varias ocasiones fuertes sumas de dinero a los padres de los 43 para que consideren hecha la reparación de los daños por desaparición o asesinato; sin embargo, la única forma de reparar la violencia continuada que han sufrido las familias sería la entrega inmediata de sus hijos con vida y el castigo a los culpables.

El GIEI, enviado a México por acuerdo entre el gobierno federal y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ha presentado pruebas científicas que contradicen la versión oficial de que, tras su desaparición, los 43 fueron entregados a un grupo delictivo de crimen organizado y fueron quemados en el basurero municipal de Cocula.

Hoy, diversos grupos de apoyo y solidaridad acompañaron a las familias de los normalistas desaparecidos y de los asesinados a sembrar unas flores llamadas Nomeolvides en el Antimonumento +43, ubicado en Paseo de la Reforma a un costado del monumento del Caballito. El acto simbólico reafirmó que esta es una lucha por la vida y contra el olvido. Después, hubo una jornada artística y cultural en el Hemiciclo a Juárez de la Ciudad de México para abrir el micrófono a la palabra de los padres y de quienes los han acompañado durante todo el proceso.

El abogado de las 43 familias, Vidulfo Rosales, resaltó que es fundamental la permanencia del GIEI en nuestro país hasta que se aclare la situación y se resuelva el caso. Asimismo, hizo hincapié sobre la campaña de desprestigio, orquestada por grupos de derecha y ultraderecha, que sufren actualmente todos los miembros del Grupo.

También denunció que “el GIEI recomendó a la Secretaría de Gobernación (SG) hacer una evaluación y un estudio sicosocial de cómo ha impactado la desaparición de los jóvenes en los padres de familia. No así el tema de la reparación del daño, que implica tanto como un cierre del caso cuando las investigaciones hoy por hoy están abiertas”, dijo (vía Revolución 3.0).

Las familias de los estudiantes desaparecidos no han perdido la esperanza y continuarán su lucha por la justicia el tiempo que sea necesario. Quienes los acompañamos en ese camino tenemos la firme convicción de que la permanencia del GIEI es un factor determinante para el avance de las investigaciones y para ejercer presión sobre las instancias gubernamentales implicadas, que deben dar una respuesta verdadera y justa a las demandas interpuestas.