“En el desamparo” muestra que el trabajo de la sociedad civil organizada rinde frutos

 

El Colegio de México (Colmex) mantiene desde 2013 un Seminario sobre Violencia y Paz, coordinado por el Dr. Sergio Aguayo, dedicado a explorar los orígenes y posibles soluciones a la problemática de violencia e inseguridad en México, en donde convergen opiniones de ámbitos como la academia, la sociedad civil organizada, dependencias de gobierno, periodistas, entre otras.

El pasado domingo 9, el Colmex presentó la investigación En el desamparo sobre la ejecución en masa de 72 migrantes en San Fernando, Tamaulipas, en 2010, así como la desaparición de al menos 42 personas en Allende, Coahuila, en 2011. 

 

¿Cuáles son los hechos que esta investigación retoma?

1.En agosto de 2010 en el municipio de San Fernando, Tamaulipas, Los Zetas y el cártel del Golfo se encontraban en guerra abierta por el control de Tamaulipas y la estrategia zeta de aniquilar todo cuanto pareciera enemigo, estaba totalmente fuera de control. Existían rumores de que los del Golfo estaban reclutando migrantes para luchar contra ellos, y por esa razón Los Zetas, un violento grupo formado por soldados desertores del Ejército, interceptaron a 72 migrantes y los recluyeron en un rancho. Relata en su declaración uno de los dos únicos sobrevivientes: “nos rodearon tres carros, salieron como ocho personas bien armadas (…) nos sacaron del carro y nos metieron a otro carro. Llevó a una casa, ahí nos amarró de cuatro en cuatro, las manos para atrás. Ahí nos tenía una noche. Siguiente, para amanecer domingo, nos llevó a otra casa (…) una casa vieja que estaba llena de hierba por adentro, ahí nos botaron adentro (…) y vendaron los ojos (…) ellos estaban bien armados (…) no nos pidieron nada, sólo dijeron ‘quieres trabajar con nosotros?’, y nadie quiso trabajar con ellos (…) sólo eso y no nos dijo nada más”. (Vía: Animal Político)
El segundo sobreviviente, de nacionalidad hondureña, describió: “Yo estuve hincado, escuché las balas de aquí arriba a abajo, por todos lados disparaban, disparaban, a un lado estaba un amigo, a él le disparaban, ahí sentí, está matando, y después me disparó a mí (…) a todos mató (…) Seguían disparando a otros, yo me hice que estuve muerto, para que no me dieran más balazos y de ahí ya se fueron”. (Vía: Animal Político)

2.Marzo de 2011 en el municipio de Allende, Coahuila. Allende es una de las interrogantes más grandes de esa época de violencia de los zetas. De acuerdo con el diario El País hay testimonios no confirmados que dicen que la cifra de desaparecidos asciende a 300, aunque el estudio realizado por el Colmex precisa que oficialmente la cifra es de 42, en un periodo de 14 meses, 26 de ellos en un fin de semana, en el que un escuadrón de Los Zetas sitió el pueblo de Allende por orden de los hermanos Treviño, generales del cártel, para hacer pagar a tres de los suyos, que supuestamente los habían traicionado, con el asesinato de sus familiares, amigos y colaboradores. En este violento episodio ataron personas, quemaron sus cuerpos y demolieron casas con retroexcavadoras. Todo mientras los policías municipales de Allende, que se encontraban al servicio del cártel debido a la gran corrupción que había en las fuerzas armadas, solamente miraban y se volvían cómplices. (Vía: El País)

¿Por qué era necesario realizar un investigación como ésta?

México vive asediado por la violencia criminal y una de las preguntas frecuentes es qué se puede hacer ante esto, razón por la cual esta investigación, gracias a que el Colmex mantiene un acuerdo la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), pretendía mostrarse como respuesta posible que, además, se proponía acompañar a las otras víctimas, los familiares, a esclarecer los hechos.

El informe es una descripción que, si bien habla de lo que sucedió en esos años, también relata qué ocurrió con quienes quedaron en el desamparo a pesar de los esfuerzos de las instituciones, además de poner al descubierto complicidades, omisiones y resaltar las limitaciones de la investigación hecha por las instancias correspondientes.

Destaca también que las instituciones públicas involucradas en la investigación del caso y en la atención a las víctimas, han fracasado en su quehacer. Un ejemplo de ello fue que, al menos en un caso, se comprobó que fue entregado el cuerpo de un ciudadano brasileño a una familia de Honduras.  (Vía: Animal Político)

Además, este estudio señala también que las autoridades estatales, federales, municipales, e incluso la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), pudieron haber prevenido estas situaciones pues había conocimiento sobre el control criminal que Los Zetas ejercían así como de la vulnerabilidad de las personas migrantes. (Vía: Animal Político)

De acuerdo con el Dr. Sergio Aguayo, gracias al conocimiento adquirido con la investigación, ha sido posible hacer recomendaciones muy precisas a los tres niveles de gobierno, presidencias municipales, gobiernos estatales, gobierno federal así como a los organismos autónomos CEAV y CNDH, sobre cómo deben corregir sus políticas para poner en el centro de la atención a las víctimas. (Vía: Colmex)

Este tipo de estudios nos permite diseñar políticas estado y sociedad para frenar y combatir la violencia, subraya Aguayo. Por eso, es imprescindible destacar que este esfuerzo es prueba de que el trabajo de la sociedad civil organizada rinde frutos:

“Para enfrentar la violencia el Estado y la sociedad tenemos que llegar a convergencias para trabajar de manera conjunta. Tendremos justicia y seguridad, en la medida en la que entendamos a la violencia. Es decir, no podremos tener justicia, seguridad si no tenemos verdad. Nos acercamos a ella a través del conocimiento.” (Vía: Colmex)