¿Quieres recibir notificaciones de nuestro sitio web?

Gobernador de BC busca, a la fuerza, levantar a Mexicali Resiste de plantón en cervercera

El movimiento Mexicali Resiste, que ha sido un ejemplo para las resistencias locales desde el “gasolinazo” a principios de este año, ha sido acosado por la policía local y federal, supuestamente, por órdenes del gobernador del Estado, Francisco Vega de la Madrid, en su plantón frente a la empresa cervecera Constellation Brands.

Desde comienzos del año, en Mexicali se ha construido un movimiento de resistencia contra… bueno, contra una larga lista de cosas que llegaron prácticamente al mismo tiempo: el incremento a las gasolinas que conocimos entonces como “gasolinazo”, el intento del entonces nuevo gobernador, Francisco Vega de la Madrid, de subir las cuotas del agua y privatizar la administración del líquido, y la construcción de una planta cervecera que, en cuanto se hubiera terminado de construir, divertiría el agua para cultivos y para consumo urbano de Tecate y Mexicali.

El movimiento, que, como todos estos, empiezan sin organización central ni logística más que un punto de reunión y una hora en redes sociales, se fue consolidando hasta hacerse un movimiento que se convirtió en un grupo de presión que logró frenar el intento de privatización del agua, que ha puesto bajo la lupa el gobierno de  “Kiko” Vega y se ha sumado al llamado por justicia tras los asesinatos de varios periodistas en la entidad; hoy se enfrenta, directamente, con el aparato federal que tiene pensado visitar Baja California. (Vía: Proceso)

A pocos días de que Enrique Peña Nieto visite el estado, Vega ha ordenado el desalojo del plantón que el movimiento tenía a la entrada de la cervecera. Ese mismo plantón había tenido, desde hace seis semanas, los tanques donde se fabricaría la cerveza botados a un lado de la carretera federal. A pesar de que un juez federal le diera un amparo al movimiento, la policía federal y estatal levantaron a los manifestantes para que ingresaran los tanques.

Como era de conocimiento común que faltaban más tanques por llegar, un segundo bloqueo, ahora con el apoyo de agrupaciones campesinas de la vecindad (y sus tractores) han puesto el enfrentamiento en una calma tensa.

Mientras esto ocurre a las afueras de Mexicali, varios miembros de #MexicaliResiste han denunciado acoso policiaco: han detenido líderes por infracciones menores e, incluso, uno de ellos “se golpeó solo contra el poste“, según cuenta un reporte oficial del policía de tránsito que lo detuvo y entregó con la cara golpeada.

El estado está en una situación compleja, pues la constructora, Urbanización y Riego Baja California, S. A. de C. V. (URBACA), está demandando al gobierno estatal para que le pague 60 millones de pesos como indemnización tras ser cancelada esa obra. Si bien no ha habido (hasta el momento) un comunicado oficial de la cervecera Constellations Brands, ni del gobierno federal, el conflicto ha escalado a niveles que aseguran, por lo menos, una confrontación violenta.

Ya lo dijimos en su momento, pero lo reiteramos: en estos momentos, Mexicali es un ejemplo, pero, también, está en una situación crítica. ¿Lograrán seguir resistir los cachanillas el peso del gobierno federal o, como ha ocurrido una y otra vez en los movimientos de resistencia, se separará y perderá impulso?