¿Quién fue Mario Molina, el mexicano que ganó el Nobel de Química en 1995?

Su trabajo llevó a la eliminación de emisiones de sustancias destructoras de la capa de ozono
(Imagen: Cuartoscuro)

El doctor Mario Molina, químico mexicano que detectó el agujero en la capa de ozono y, por lo mismo, ganó el Premio Nobel de Química en 1995, falleció.

La UNAM dio a conocer la noticia este miércoles 7 de octubre.

“La Universidad Nacional Autónoma de México informa del lamentable fallecimiento del doctor Mario Molina, distinguido universitario, Premio Nobel de Química 1995”, señaló en Twitter.

El doctor murió a sus 77 años, pero su trabajo fue elemental para la comprensión del cambio climático y el impacto de la humanidad en el mundo.

La vida del doctor Molina

José Mario Molina-Pasquel y Hernández nació en 1943 en la Ciudad de México. En 1960 comenzó su carrera de Ingeniería Química en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Una vez egresado, comenzó con sus estudios de posgrado en la Universidad de Friburgo, Alemania, y en 1972 recibió un doctorado en Fisicoquímica de la Universidad de California, Berkeley, en Estados Unidos.

Mario Molina es considerado un pionero y uno de los principales investigadores a nivel mundial en química atmosférica. Si bien en 1995 recibiría el mayor premio por su trabajo, desde los 70 ya abordaba el tema ambiental.

En 1974 fue coautor de un artículo prediciendo el adelgazamiento de la capa de ozono como consecuencia de la emisión de ciertos gases industriales como los clorofluorocarburos (CFC). Esta misma investigación fue la que décadas después derivó en el Nobel de Química junto a sus colegas Frank Sherwood y Paul Crutzen.

Justamente sus publicaciones llevaron no solo a poner el dedo en el asunto de la capa de ozono, sino que derivaron en el Protocolo de Montreal de las Naciones Unidas. Este fue el primer tratado internacional que ha enfrentado un problema ambiental global causado por la humanidad. Este protocolo consiste en la eliminación de emisiones Sustancias Agotadoras de la Capa de Ozono (SACO), como el CFC, tetracloruro de carbono, halones, bromuro de metilo y hidroclorofluorocarbonos (HCFC).

Un educador

El doctor Molina no solo se dedicó a la investigación. También pasó años compartiendo su conocimiento a través de la enseñanza.

Además de ser investigador, fue profesor en la UNAM en los 60. En los 70 también impartió clases en la Universidad de California; en los 80, fue profesor en el Instituto Tecnológico de California y, entre 1989 y 2004, dio clases en el Instituto Tecnológico del Instituto Tecnológico de Massachusetts.

Molina además fue miembro de la Academia Nacional de Ciencias y del Instituto de Medicina de los Estados Unidos. Y durante ocho años fue uno de los 21 científicos asesores del Presidente Barack Obama. También fue miembro de la Pontificia Academia de las Ciencias del Vaticano, del Colegio Nacional, la Academia Mexicana de Ciencias y la Academia Mexicana de Ingeniería.

En los últimos años de su vida, el profesor Molina fue investigador de la Universidad de California en San Diego. También presidió su propio centro de investigación y promoción de políticas públicas. Sobre todo, se enfocó en la política de la ciencia para abordar el cambio climático. Así, impulsó acciones globales en pro del desarrollo sustentable y el desarrollo económico.