Elementos de la Marina secuestran a empresario en CDMX [VIDEO]

Justo ayer, cuando el Congreso aprobó en lo particular y en lo general la Ley de Seguridad Interior, el noticiero nocturno de Denisse Maerker mostró un video en donde se aprecia a seis elementos en activo de la Marina secuestrar a un empresario a plena luz del día en la Ciudad de México.

El empresario transitaba en un automóvil blanco, modelo Passat de la marca Volkswagen, cuando un vehículo oficial de la Marina le indicó que se detuviera.

Ahí mismo, le informaron que se trataba de un secuestro, por el cual pidieron 20 millones de pesos. Los familiares del secuestrado reunieron únicamente dos millones de pesos.

Ante la molestia de los secuestradores, el empresario de origen veracruzano admitió que el resto del dinero estaba disponible en una cuenta a la que presuntamente solo él tenía acceso. Así la familia logró acordar un intercambio de rehenes.

En este intercambio, los marinos entregaron al empresario a cambio de un sobrino suyo. Luego de estar libre, el empresario reconoció a sus secuestradores en fotografías proporcionadas por la policía. Esto llevó a que fuerzas especiales desarrollarán dos operativos donde se recuperó a salvo a la víctima y se detuvo a los 6 implicados, todos marinos en activo que usaron vehículos oficiales.

Aunque esta historia tiene, en apariencia, un final tranquilizante, pues ningún inocente perdió la vida, nada nos asegura que con la nueva Ley de Seguridad Interior estas escenas no vayan a ser más frecuentes. Si las fuerzas armadas tienen súbitamente poderes extraordinarios, ¿qué nos asegura que no se van a corromper extraordinariamente?

Un particular peligro que se deja entrever a partir de este caso es que genera desconfianza. Difícilmente el empresario secuestrado se hubiera detenido ante unos desconocidos; el confió en los marinos y luego fue secuestrado. ¿Quieren que empecemos a desconfiar (más aún) de las Fuerzas Armadas?

La ley recién aprobada no ofrece garantías de que escenas como esta no ocurrirán en el futuro próximo; y, por el contrario, no pocas veces se ha comprobado la responsabilidad del ejército y la Marina en acciones criminales y/o represoras.