Todas las bromas de la visita de Malala a México

El día de ayer el presidente Enriquito Peña Nieto recibió en Los Pinos a Malala Yousafzai, Premio Nobel de la Paz 2014.

La joven paquistaní que obtuvo de su lucha personal por la educación una resonancia global conversó con nuestro presidente sobre la reforma educativa y el futuro de los niños… pero internet opina que hablaron de otras cosas.

Twitter encontró en la fotografía del encuentro un genial pretexto para poner en evidencia que nuestro presidente no brilló en cinco años por su intelecto y que es probable que tampoco lo haya hecho durante esta reunión.

El mismo día Malala dio una conferencia en el Tec de Monterrey.

Según periodistas presentes en el acto, los organizadores se rehusaron a pasarle a Malala las dos primeras preguntas de un cuestionario de 7; las dos preguntas eran sobre feminicidios y desaparición forzada.

Pero sí permitieron que le preguntaran sobre asuntos trascendentes como su opinión de la comida mexicana.

https://twitter.com/chesperrillo/status/903438690873204736

El día de hoy, la activista paquistaní tuvo un encuentro con jóvenes de de Oaxaca, Brasil y Colombia donde abordaron temas como la pobreza, el matrimonio infantil y la discriminación en la escuela.

En el campus Santa Fe de la universidad habló sobre discriminación.

https://twitter.com/mauriki/status/903645000659062784

Y, aunque la visita de Malala a nuestro país seguramente dejará muchas cosas valiosas, la verdad es que es su foto de incomprensión ante Peña Nieto lo que hará que la recordemos por siempre en nuestro corazón.

Tanto que disfrutamos a morir tooooooodas las versiones del mismo chiste, una y otra vez.

https://twitter.com/divandeldrbauer/status/903648166037381121

Malfalda, Maluma, Mafafa: son tantos y tan divdersos los errores que podría cometer el presidente.

A estas alturas de su mandato, ya no necesitamos que cometa un error para reírnos de él.

https://twitter.com/marianarixt/status/903465165244559360

O como dice el dicho: haz fama y échate a dormir.

Por lo demás, a muchos nos complace que Malala haya acudido a México como parte de su gira por Norteamérica.

Acaso el auge mediático de su caso pueda servir de ejemplo para muchas jóvenes mexicanas.

Incluso nos gustaría que viniera más seguido con tal de poder tener imágenes como ésta donde parece que no le entiende ni pío a nuestro presidente… como todos nosotros.

Pobre Malala: primero le desviaron el vuelo, luego le hicieron preguntas tontas y encima tuvo que reunirse con Peña Nieto: se merece otro Nobel por haberlos soportado.