Made in Mexico: el fentanilo, droga 50 veces más potente que la heroína

Pese a que su precio es similar al de la heroína, 5 mil dólares el kilo, el fentanilo es más fácil de adulterar, lo que hace que se multipliquen sus ganancias 20 veces en relación al opio.

El fentanilo se trata de una droga que de un tiempo para acá se ha puesto de moda sobre todo en Estados Unidos. Este opiáceo sintético es 50 veces más potente que la heroína y hasta 100 veces más que la morfina.

Una droga que nació como paliativo para enfermos de cáncer, hoy se ha vuelto un problema de salud pública: solo en Estados Unidos, alrededor de 700 personas murieron por sobredosis entre finales de 2013 y finales de 2014 (según datos de la DEA). Y si bien se ha alertado a la población, su consumo no ha disminuido.

Un personaje famoso víctima de esta droga fue Prince, cantante estadounidense que murió luego de una sobredosis en abril de este año. 

Esta situación ya alerta a Estados Unidos, en donde se ha declarado una epidemia de este opiáceo. 

Aunque se sabía que su producción era liderada por los laboratorios chinos (país que incluso llegó a ganar el apodo de China White), poco a poco ha empezado a introducirse en la industria del crimen organizado mexicano. Y en específico en la comunidad de Filo de Caballos, ubicada en el estado de Guerrero, territorio con la mayor producción de opiáceos en el mundo y con una de las más grandes redes de distribución de droga rumbo a Estados Unidos.

Este pequeño pueblo de apenas 900 personas, se enclava en una de las regiones montañosas más controlada por el narcotráfico en el país, en donde la violencia y el estado fuera de derecho se ha vuelto una realidad cotidiana. Lugar en el que el fentanilo ha logrado tener una notoriedad tal que casi todos los habitantes de la sierra la reconocen: una droga con un olor a medicina y un color beige claro, que con frecuencia los productores mezclan con heroína.

Pese a que su precio es similar al de la heroína, 5 mil dólares el kilo, el fentanilo es más fácil de adulterar, lo que hace que se multipliquen sus ganancias 20 veces en relación al opio.

Por su valor, en un principio, los cárteles mexicanos empezaron importándola para después distribuirla en Estados Unidos, sin embargo poco a poco esta droga ha empezado a adquirir fuerza entre los productores de Guerrero, Colima y Nayarit.

Con información de El País.