Según “Animal político” liquidaciones de CFE son desproporcionadas

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Según información de la plataforma  “Mexicoleaks” y el sitio Animal Político, las liquidaciones de los últimos 4 directores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ascendió aproximadamente a 5.2 millones de pesos. Entre esos directores indemnizados se encuentra el actual presidente del PRI, Enrique Ochoa Reza, quien por un periodo de servicio de 2 años y 155 días recibió un monto de 1 millón 206 mil 271 pesos.

Según la CFE, dichas liquidaciones están tabuladas y reguladas por lo señalado en el  Manual de Trabajo para Servidores Públicos de Mando y, por tanto, las liquidaciones emitidas están tabuladas conforme a la ley. Dicho argumento responde a que los directores de la empresa paraestatal son designados directamente por el Consejo de Administración de la CFE, integrado por el secretario de Hacienda, de Energía, de Economía y de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Por el carácter del cargo, los mandos de la Comisión Federal son contratados bajo un esquema laboral distinto que el resto de los trabajadores, quienes trabajan bajo un contrato colectivo que responde al Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (SUTERM). En ese sentido resulta imprecisa la crítica emitida por las “plataformas independientes” que emitieron dicha información, ya que señalan que los directivos usan la ley a beneficio debido a que “Los altos mandos de la CFE firman un contrato bajo los términos del Manual de trabajo para los servidores públicos de mando y no del Contrato colectivo de trabajo, aplicado para el resto de empleados de la empresa.”

Dicho argumento no tiene mucho sentido, e incluso resulta absurdo si pensamos que estructuralmente, los directivos responden directamente al ejecutivo y al gabinete energético y económico y no a la organización sindical que vela por los intereses y la estabilidad laboral de los trabajadores, es decir, son ámbitos estructurales y funcionales distintos.

Asimismo, en relación al esquema de contratación y liquidación de los directores de la paraestatal, señaló Héctor de la Cruz, actual director de administración de la CFE que: “[…] un director siempre recibirá el beneficio económico de “liquidación” y no renuncia porque “todos los directores se separan del cargo. A diferencia del contrato colectivo donde si hay causales, aquí no opera ningún tipo de causal, precisamente pensando en la volatilidad que puedan llegar a tener las designaciones y los movimientos del personal de mando, se les otorga la liquidación que podría haber con este tipo de cargos”.

Finalmente, las críticas hacia el hecho de que se haya liquidado a Ochoa y a los otros tres ex directores gira en torno a que la salida del cargo de todos fue por renuncia voluntaria y no por despido. La renuncia voluntaria, arrojaría un monto mucho menor al que recibieron, además de que ninguno de ellos cumplió con los 3 años de antigüedad que los hacía acreedores a la liquidación. 

Por la naturaleza del cargo, se puede presuponer o bien que hubo negociaciones políticas en las que se buscó acordar el pago de la liquidación en caso de renuncia voluntaria (cosa que se negocia en cualquier contrato laboral) con base en los movimientos que buscó hacer el presidente Peña al interior del PRI; o bien puede responder a una cláusula contractual, tal y como lo señala el abogado general de la CFE, Roberto Martínez Espinoza, quien señaló que se procedió con base en el reglamento general de la paraestatal, quien explica que a pesar de que Ochoa no llevaba 3 años en el cargo (tal y como lo señala el artículo 33 fracción II, del Manual de Trabajadores para los Servidores Públicos de Mando), se hizo acreedor a la liquidación porque la cláusula de finalización de contrato por “renuncia voluntaria” solo aplica si “el trabajador expresa su deseo unilateral e irrevocable de abandonar su puesto.En el caso de Ochoa, expuso Martínez, el abandono del cargo no es unilateral sino de mutuo acuerdo entre el interesado y el titular del Ejecutivo, quien acepta la renuncia. Por ello aplica la cláusula de liquidación.” (vía Reforma)

En ese sentido, las críticas hacia Ochoa y CFE son legítimas en el terreno de lo moral, pero no en el de lo jurídico, ya que hasta ahora no se ha comprobado que se haya cometido algún delito de facto en el hecho de que los directores de CFE hayan sido liquidados y no finiquitados a su salida de la paraestatal, hasta el momento, ningún especialista en derecho y derecho laboral ha señalado que se haya cometido un procedimiento fuera de la ley.