La homofobia en África: un legado del colonialismo

En las últimas décadas, la mayoría de los países se han movido hacia políticas más inclusivas en materia de derechos humanos. Sin embargo, este no parece ser el caso de buena parte de los países de África, donde la discriminación homófoba tiene raíces en la época colonial, según han investigado activistas y organizaciones de derechos humanos.

Según artículo de la activista ugandesa Val Kalende publicado en The Guardian, aunque la mayoría de los africanos no reconoce la homofobia como un legado de la colonia, muchas culturas tradicionales eran inclusivas en cuanto a sexualidades y relaciones de género antes de que países como Inglaterra y Francia impusieran sus gobiernos en los siglos XIX y XX:

“Desde Azande, en el Congo, hasta Beti, en Camerún, y desde Pangue, en Gabón, hasta Nama, en Namibia, hay evidencias etnográficas de relaciones del mismo sexo en el África pre-colonial.” (Vía: The Guardian)

Sin embargo, con los procesos de colonización, esto cambió en África. Los conflictos que se resolvían de forma tradicional fueron forzados a resolverse por medio del Código Penal Europeo, el cual criminalizaba la homosexualidad. (Vía: The Guardian)

Un reporte de 2013 de la organización de derechos humanos Amnistía Internacional encontró que la cantidad de personas acosadas, marginadas, discriminadas y atacadas por su orientación sexual o su identidad de género ha crecido en los últimos años en países de la África subsahariana.

En 38 países africanos, el sistema de justicia penaliza las relaciones sexuales consentidas entre personas del mismo sexo y en los últimos años se han visto iniciativas para criminalizar todavía más a los miembros de la comunidad LGBTTTIQA.

Por ejemplo, en Uganda se ha intentado aprobar un proyecto de ley contra la homosexualidad en la que incluso podría imponerse la pena de muerte. En Sudán del Sur se penalizan las relaciones sexuales consentidas entre personas del mismo sexo hasta con 10 años de prisión. En Burundi están prohibidas también. En Mauritania, regiones de Nigeria, Somalia y en Sudán se mantiene la pena de muerte.

Además, en estos países y otros como Camerún es habitual que se realicen procedimientos médicos invasivos para obtener “pruebas” de que una persona es homosexual.

También para Amnistía Internacional, estas leyes forman parte de un legado que el colonialismo y las doctrinas religiosas de occidente han fundado activamente y promovido.