Isla de basura en el Pacífico ya casi tiene el tamaño de México

La mancha de basura que se encuentra entre Hawaii y California ha alcanzado un tamaño de 1.6 millones de kilómetros cuadrados. Esto puede parecer poco pero es solamente 300 mil km² menos que la extensión territorial de México y superó ya 16 veces la estimación de los científicos que estudian esta isla.

Foto: Cadena Ser

Todos los desechos encontrados en esta zona corresponden a basura, que en su mayoría son plásticos derivados del consumo humano. Las corrientes marinas que transitan por el pacífico se han encargado de depositar ahí todo lo que se encuentran en su camino, provocando una situación sanitaria y ecológica que puede ser crítica en algún punto futuro, sobre todo considerando su tamaño y su ritmo de crecimiento.

Claro, esta no es la única que existe en todo el mundo (lo cual lo hace más triste), pero es la que mayor tamaño tiene de todas. No existe una razón concreta de por qué en este lugar y cómo es que logró convertirse en una extensión de basura tan grande en tan poco tiempo. Según los investigadores, el gran tsunami experimentado en Japón durante 2011 pudo haber sido la razón principal de su gran crecimiento.

Las estimaciones apuntan que este fenómeno natural hizo que creciera en tamaño un 20% y a partir de ese momento, por su tamaño, comenzó a atraer más y más residuos, hasta llegar a los 1.8 mil millones que se encuentran en este momento, que van desde redes, cañas y materiales de pesca, hasta botellas de plástico, juguetes e inodoros (porque es bien fácil echar esas tazas al mar).

Anualmente, los mares reciben casi 2.5 millones de toneladas de basura. La mayoría de estas se descomponen y se vuelven microresiduos tóxicos que son ingeridos por las especies marinas, contaminando la vida marítima y haciendo de todo esto un riesgo, pues el consumo de productos de los océanos es alto para la especie humana.

En el caso de estas ilas de basura, aunque por el momento son grandes concentraciones de residuos, su futuro puede ser simplemente descomponerse y ser, todavía más, un foco contaminante para los ecosistemas del mar. Por otro lado, su crecimiento puede ser exponencial, en tanto que no se sigan acciones concretas para modificar las políticas de desechos, porque aunque sea una isla, no es como en las películas y nadie se podría ir a vivir para allá.

Con información de Cadena Ser