Voluntarios en San Diego van a juez por alimentar a desamparados

Nueve voluntarios enfrentan cargos en San Diego por haber alimentado a desamparados en un parque. Así es: como auténticos infractores, estos  voluntarios deberán explicarse ante un juez por esta falta administrativa recién inventada que prohibe alimentar a los homeless.

Según las autoridades, prohibir que se distribuyan alimentos gratuitamente en espacios públicos tiene un fin exclusivamente sanitarios, pues, alegan, sirve para contrarrestar los brotes de hepatitis A.

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Sin embargo, los voluntarios afirman que detrás de esta medida hay un sesgo discriminatorio hacia la enorme población de gente sin hogar que recorre las calles del sur de California.

El domingo 14 de enero, los voluntarios se presentaron en Wells Park, en El Cajon, con mucha comida, sí, pero también con ropa y demás donaciones… además de muchas cámaras y abogados pues sabían perfectamente que desde octubre el ayuntamiento había aprobado la prohibición de distribuir comida gratuitamente entre los desamparados en lugares públicos. (Vía: NBC)

Por un lado, la idea era probar si la policía estaba dispuesta a hacer cumplir una ordenanza municipal que para muchos no tiene sentido sanitario, pero sí busca expulsar a los homeless de la zona. Por otro lado, también era necesario probar esta ordenanza para poder afrontarla en la corte.

Aunque no se esposó ni se arrestó a nadie, sí fueron llamados a citación varias personas. Los policías incluso levantaron cargo en contra de un adolescente de 14 años por haber distribuido comida entre los presentes. (Vía: LA Times)

Ahora estas personas deberán enfrentar cargos y esgrimir explicaciones ante un juez, pero han abierto la oportunidad de revertir esta ordenanza municipal en la corte. Aunque su caso ha sido muy sonado y citado, por desgracia no ha sido la única vez en que la policía se ensaña con los voluntarios que alimentan a gente en situación de calle. 

En 2014 un nonagenario de Florida enfrentó cargos similares por alimentar a más de cien personas sin hogar. Los motivos fueron una ordenanza municipal, semejante a la de San Diego, que limitaba quién podía alimentar a gente desamparada, dónde y bajo qué circunstancia.

Lo cierto es que, incluso si encontraran motivos legales de peso para restringir el trabajo voluntario, no habla muy bien de los Estados Unidos ser el país donde uno puede cargar libremente un arma de fuego de obsceno poder pero tiene estrictamente prohibido dar de comer a alguien que lo necesita.

Queridos lectores, ¿no les parece que este caso es la auténtica definición de ‘Mundo enfermo y triste’?