‘Un millón de estadounidenses sufrirá heridas de bala en la siguiente década’: The Atlantic

Médicos estadounidenses declaran la violencia armada como una crisis de salud pública a nivel nacional
Médicos estadounidenses declaran la violencia armada como crisis de salud pública. (Imagen: Twitter)

Médicos estadounidenses declararon la violencia armada como crisis de salud pública en la nación. De seguir así, en la siguiente década, más de un millón de estadounidenses sufrirán heridas de bala.

Doctores estadounidenses comenzaron, a finales de 2018, una campaña con la intención de detener la violencia armada en el país. Ya que son ellos quienes deben hacer todo lo posible por salvar a las víctimas de los impactos de bala, también son ellos los que deberían tener voz en el asunto de importancia nacional. Con #ThisIsOurLane, cientos de médicos del país mostraron las consecuencias de las heridas de bala. 

En noviembre de 2018, la NRA (Asociación Nacional del Rifle Estadounidense) declaró que los doctores debían “quedarse en su carril (stay on their lane)” y no meterse en asuntos de armas. Esto después de que el Colegio Americano de Médicos publicara un artículo con una lista de recomendaciones para prevenir heridas por bala.

“Alguien debería decirle a los doctores presuntuosos y anti-armas que se queden en su carril. La mitad de los artículos en los Anales de Medicina Interna piden control de armas. Más preocupante, sin embargo, la comunidad médica parece no haber consultado A NADIE más que a ellos mismos”. 

La acusación de la NRA causó indignación en cientos de médicos del país que se encargan del cuidado de los heridos. Pues, así como los doctores podrían recomendar menor ingesta de sodio para prevenir la hipertensión, también deberían de poder recomendar mayores regulaciones a la compra de armas para prevenir muertes por impacto de bala.

La violencia armada en Estados Unidos se considera una epidemia de salud pública. Cada día, alrededor del país, 100 personas mueren y 200 son heridas por armas de fuego; casi la misma cantidad de personas mueren por sobredosis en el país. (Vía: CBS)

Los médicos quieren prevenir las heridas antes de que ocurran mediante restricciones pero también con servicios de salud mental. Aclaran que no son “anti-armas” sino “pro-uso seguro de armas”.

Desde 1996, el gobierno estadounidense prohibió que los fondos destinados a la prevención de heridas y a los Centros de Control y Prevención de Enfermedades fueran utilizados para promover el control de las armas de fuego. Cualquier investigación para prevenir heridas de bala no podrá ser financiada por el gobierno; por lo que todos los estudios deben realizarse de manera local. (Vía: The Atlantic)

En un documental realizado por The Atlantic, el director de trauma en Howard University Hospital comentó: “veo más heridos por bala a la semana en Estados Unidos que los que veía al estar en Kandahar, Afganistán“.

Médicos a lo largo de Estados Unidos aseguran que la violencia armada es una crisis de salud pública y de no detenerse, en la siguiente década más de 1 millón de estadounidenses serán heridos por bala.