La Brigham Young University organizó un programa que llevó por nombre Women In Math (Mujeres en las Matemáticas). Su intención, según decía el póster promocional del evento, era acercar a las mujeres a la ciencia matemática, en especial a todas ellas que sienten un gusto especial por ello. Hasta aquí todo bien, sin embargo, el evento fue presidido solo por hombres. (Vía: CNET)
https://twitter.com/stephdriggs/status/966149009411751936
Al respecto, una usuaria de Twitter, alumna de la institución, preguntó si esto se trataba de alguna sátira. A la espera de una respuesta oficial, todos comenzaron a expresar el por qué esta ironía, si bien satírica o no, representa una gran (y triste) verdad en el mundo de la ciencia y en muchos otros campos sobre la participación y la presencia de la mujer.
La universidad, por su parte, expresó que… no era una sátira. Fue una conferencia y un programa hecho y derecho (para ellos). Aludieron a que fue hecho con la mejor intención, pero que fue interpretada de mala manera.
Claro, acercar a las mujeres (y a todxs, en realidad) a la ciencia es una actitud adecuada por parte de cualquier Universidad. Sobre todo, porque su presencia en el mundo académico y la ciencia no es tan visible como la de los hombres. Los hombres que presidieron este programa son profesores de la institución y su papel fue, tal cual, mostrar la importancia de las matemáticas y por qué la mujer tiene que formar parte de esto (con todo el prejuicio que esto representa). (Vía: KUTV)
Por supuesto, todos estos profesores pueden ser grandes matemáticos, pero no son mujeres. Comprender la problemática del papel de la mujer y ser orilladas al silencio y a un papel menor en las academias y los altos círculos científicos, no es imposible pero sí es más complicado para un hombre, que tienen preponderancia y la facilidad de la estructura que les facilita estar en ese mundo sin sufrirla tanto.
Después corrigieron el cartel, para hacerlo menos “ofensivo” y más adecuado a su intención… pero el panel seguía siendo el mismo. No es una intención de achacarle a los profesores sus ganas de difundir el estudio de las matemáticas, es simplemente buscar congruencia en los discursos y, sobre todo, buscar reconocer a esas profesoras, académicas e investigadoras que podrían dar una experiencia más cercana a todas esas mujeres que tienen interés en la ciencia.

