Unión Europea también creará sus ‘campos de concentración’ para migrantes

Los líderes de la Unión Europea por fin quedaron de acuerdo en qué hacer con los refugiados que intentan entrar al territorio europeo sin documentación legal. Aunque se trató de disfrazar con palabras bonitas, por dentro grita Donald Trump.

Tras la llegada y acogida de un barco de migrantes a España, como parte de las primeras acciones de Pedro Sánchez como presidente, otros miles de barcos se instalaron en los mares europeos, buscando una determinación similar. (Vía: ABC)

Por ello mismo, para la UE era importante lograr un acuerdo en el que se decidiera qué estatus migratorio tendrían estas personas, así como acciones concretas para protegerlos… o protegerse.

Finalmente, después de la sesión de nueve horas que sostuvieron, se llegó a la determinación final: la creación de centros controlados de migración en los que se dispondrá de las personas migrantes hasta que se decida qué hacer con ellos. Básicamente, campos de concentración migrantes como los que se han criticado en Estados Unidos.

También se aprobaron las “plataformas regionales de desembarco”, que serán costas, fuera de Europa, en las que los barcos podrán encallar antes de ser asegurados (encarcelados, reguardados, pónganle en adjetivo que quieran) en los centros controlados.

Este acuerdo entrará en vigor dentro de toda la Unión Europea, pero solo serán países voluntarios los que recibirán, o no, a los migrantes que estarán detenidos en esos centros.

Amnistía Internacional consideró que esta medida es riesgosa, y que es simplemente una forma suave de decir que, realmente, están deteniendo y encarcelando gente de manera provisional, contrariando la finalidad del acuerdo que promueven:

“Los planes de recluir a las personas que consiguen llegar a las costas de Europa en centros “controlados” son alarmantes. Este endeble eufemismo no puede ni debe nublar nuestra sensibilidad ante el hecho de que los líderes de la UE avanzan en dirección a una política de detención de las personas que llegan a Europa en busca de seguridad” (Vía: Amnistía Internacional)

Aunque se suponía que esta reunión sería para dejar en claro la protección de los derechos de migrantes, al mismo tiempo que se resguarda la seguridad de los países que integran esta organización.

Sin embargo, las medidas impulsadas no aseguran en ningún momento la seguridad de estos ni que se les otorgue un eventual asilo en caso de estar en riesgo.

Se trata de un acuerdo de voluntad, que no obliga a ningún país a nada y que se codea mucho con la idea que Trump planteó con su política migratoria: detenerlos hasta que se cansen y que regresen a sus países, también por voluntad, o por hartazgo o necesidad mayor.