Trump: ‘puedo absolverme a mí mismo… pero no lo haré’

Donald Trump sigue demostrando que es el presidente menos presidenciable de la historia de Estados Unidos. Ante la eminente investigación que hay en su contra por su forma de llegar a la presidencia, dijo que podría otorgarse él mismo la absolución de sus delitos, pero que no lo hará.

En Estados Unidos, el Presidente ostenta una capacidad de ejercicio del poder descomunal. Así como puede autorizar y aprobar leyes sin necesidad de pasarse por el congreso con una figura jurídica llamada Acción Legislativa.

De esa forma fue aprobado el DACA por Obama, buscando proteger a jóvenes inmigrantes e hijos de inmigrantes que habían hecho su vida como ciudadanos estadounidenses. Por lo mismo, fue igual de fácil para Trump echarla atrás una vez que asumió la presidencia.

Los mandatarios gringos también tienen la autoridad de asignar el Perdón Presidencial, otra figura jurídica que les da la posibilidad de absolver a alguien de manera unilateral, así como detener procesos jurídicos en operación.

De esta manera, podríamos suponer que Trump puede detener el juicio en su contra por la injerencia rusa en las elecciones que lo llevaron a ser presidente, mismo caso en el que está involucrado Cambridge Analytica y Facebook por el uso político de datos personales.

Eso cree él, más bien, según lo que le han dicho sus asesores legales. Sin embargo, dijo que no usará ese perdón porque no ha hecho nada malo. Esta postura fue respaldada por su equipo de trabajo, ante el cuestionamiento sobre si Trump, de hecho, está facultado para eso.

La respuesta es que no. En realidad, Trump no puede, para anda, hacer eso. No es una complejidad de jurisprudencia. Es simple y está expresado de manera clara en el primer párrafo que explica el Perdón Presidencial.

Fragmento tomado del Departamento de Justicia de EUA

Perdón Presidencial o Legislativo del Presidente

Bajo la regla fundamental de que nadie puede ser el juez de su propio caso, el presidente no puede otorgar un perdón para sí mismo.

Y ahí está. No hay controversia, el presidente no puede hacer tal cosa. La declaración, evidentemente, responde a las acusaciones que cada vez son más fuertes, involucrando con dependencias rusas que hicieron uso electoral de información personal de electores a través de Cambridge Analytica.

Existe una posibilidad, todavía, de que Trump utilizara el perdón presidencial. Esta sería simple, pero implicaría que renunciara a su cargo. De esta forma, el Vicepresidente Mike Pence tomaría su lugar y, ahora sí, él otorgarle el perdón, aunque no podría regresar a ocupar la oficina en la Casa Blanca.

Trump ha dado muestras de ser un presidente complejo, al menos como figura política. Ha enfrentado polémicas ridículas, como un juicio por bloquear usuarios en su Twitter personal, que parecen más bien algo que pasaría en E! y no en CNN (las fake news, según él).

Con información de Vox