Trump y Kim Jung-Un se miden los botones nucleares: cuando una guerra nuclear es lo mismo que el ‘quién la tiene más grande’

El medio oficial de la presidencia (no @POTUS, sino el de verdad) volvió a mandar un mensaje directo y contundente… si la política internacional fuera el patio de una secundaria. En su cuenta de Twitter, Donald Trump respondió a las declaraciones de Kim Jung-Un respecto a su botón nuclear, alegando que siempre lo tiene en su escritorio, poniendo el riesgo de una guerra nuclear latente (siempre que se encuentre él en su escritorio, claro).

El líder norcoreano Kim Jong Un acaba de decir “el botón nuclear está siempre en mi escritorio”. ¿Puede alguien de su débil y hambreado régimen informarle que to también tengo un botón nuclear? Sólo que el mío es mucho más grande y más poderoso que el suyo, ¡y mi botón sí sirve!

Por supuesto que hay que aclarar que Trump no tiene precisamente un botón nuclear. Existe un maletín con los códigos para la activación de este protocolo que un equipo del ejército lleva siempre a donde está él. Sin embargo, la tensión nuclear aumenta cada que uno de estos dos da una declaración o se hace una prueba militar, como las que sobrevolaron de manera ilegal el espacio aéreo japonés durante el 2017. (vía: La Nación)

Aunque una guerra de este tipo parezca una amenaza que sirve más bien para dialogar (es como cuando tu hermano mayor te dice que no va a romper tus juguetes si no le dices a tu mamá que llegó tarde), es algo que puede llegar a ser posible y su pura posibilidad es algo que debe tener alerta a todas las intituciones del mundo, tanto nacionales como internacionales (¿verdad, Naciones Unidas?).

Las declaraciones del presidente estadounidense se dieron justo en el mismo momento en que el líder coreano aceptó que su país participe en los juegos olímpicos de invierno en Pyeongchang 2018, logrando así dar un paso hacia la paz de las dos coreas. Ambas acciones confrontan y tambalean los múltiples y diferentes intentos por lograr un poco de paz en esa región. Por otro lado, la forma de responder de Trump parece ser más una pelea entre dos adolescentes discutiendo por ver quién la tiene más grande que un diálogo (ya ni siqueira diálogo, una discusión) entre dos mandatarios. (vía: La Nación)

Algo de lo que sí estamos seguros, es que de ser un jueguito extraño entre estos dos… preferimos que dejen de jugar (a menos de que se trate de cadenas de comida rápida).