Tormenta en EE. UU. deja muertos y pérdidas económicas

Este fin de semana se registró en Estados Unidos la segunda tormenta más fuerte de su historia.

Este fin de semana se registró en Estados Unidos la segunda tormenta más fuerte de su historia. Jonás, nombre bíblico que se le dio a este fenómeno natural, provocó que 85 millones de personas tuvieran que permanecer confinadas en sus casas debido a la situación de emergencia y que 19 fallecieran. La mayoría de las muertes provocadas por el siniestro estuvieron relacionadas con accidentes automovilísticos. En segundo lugar, la causa más común fue paro cardiaco por las condiciones climatológicas y el frío intenso.

Debido a precipitaciones de más de 7 centímetros de nieve por hora, se cancelaron más de 10 mil vuelos y varios aeropuertos (entre lo que están los de Washington D.C, Nueva York, Filadelfia y Baltimore) cerraron; se suspendió la circulación de trenes con vías exteriores y se recomendó a la gente que permaneciera en lugares cerrados dadas la escasa visibilidad en el ambiente y las bajas temperaturas.

De acuerdo con los registros de la ciudad de Nueva York, desde 1869 no había una nevada tan fuerte. En redes sociales y medios de comunicación, la gente se refiere a ella como “Snowzilla”, haciendo referencia a la palabra en inglés para nieve “snow” y el nombre del monstruo japonés “Godzilla”.

Ahora que la tormenta ha dejado al continente americano, se dirige hacia Europa. Los pronósticos climáticos indican que la presencia de Jonás podría provocar fuertes lluvias e inundaciones en Gran Bretaña entre el martes y el miércoles de la siguiente semana.

A pesar de las fuertes pérdidas económicas que dejó a su paso Jonás, Estados Unidos tiene al menos dos razones para no preocuparse demasiado: una es el ascenso de su moneda; la segunda, el panda Tian Tian del zoológico de Washington que ha saturado las redes sociales por su manera de disfrutar la nieve.

Tian Tian woke up this morning to a lot of snow…and he was pretty excited about it. #Blizzard2016

Posted by Smithsonian’s National Zoo and Conservation Biology Institute on sábado, 23 de enero de 2016