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En México y en medio de gira por América Latina, Tillerson insinúa un golpe militar en Venezuela

Rex Tillerson, secretario de Estado de los Estados Unidos, inició hoy una gira por América Latina que comienza en México. En medio de tensiones crecientes con la región completa por las idioteces de su jefe y la situación política en Venezuela, los comentarios que hasta el momento ha realizado el jefe de la diplomacia estadounidense preocupa a… bueno, a todos.

Tillerson se reunirá hoy con el presidente Enrique Peña Nieto y desde ayer aterrizó en el país. No sin antes dar una conferencia en la Universidad de Texas, donde soltó una sarta de comentarios que tiene a muchos preocupados.

Primero, revivió la fantasía conspiracionista favorita de muchos opinadores mexicanos y le puso salsa de soya: la presunta intervención rusa en América Latina podría verse apoyada por agentes chinos. Y, de hecho, la segunda parte de su argumento tiene algo de razón. (Vía: BBC)

Las inversiones chinas en varios países de Latinoamérica ha crecido conforme lo ha hecho, también, la economía del país asiático. Brasil y Argentina, pero también Perú, Ecuador y Venezuela han recibido empresas, desarrollos y colaboración con el gobierno e industrias chinas en mucha mayor medida que la estadounidense.

Sin embargo, hay un elemento histórico importante: la relación entre Estados Unidos y Latinoamérica ha sido una de tensiones, intervenciones y recriminaciones. Desde el intervencionismo económico hasta la confirmadísima “Operación Cóndor”, que consolidó dictaduras militares en todo el cono sur, hay muchas (quizá demasiadas) razones por las que los países sudamericanos desconfían de las políticas internacionales de Washington.

Las declaraciones de Tillerson sobre Venezuela son las que más alarma han levantado. Es tradición (y protocolo) que los secretarios de Estado sean lo más directo posibles y que sus declaraciones no dejen espacio a interpretaciones, justamente, por la larga cola que tienen para pisarlos.

Al ser cuestionado sobre la situación política de Venezuela, soltó una tirada de comentarios que parecerían más acordes a su jefe que a él: que le ‘sería más fácil’ retirarse, pues seguro tiene amigos en Cuba que le regalarían un terrenito con playa. Más adelante, incluso, recordó el papel del Ejército en el país:

“En la historia de Venezuela y los países de América del Sur, muchas veces los militares son agentes de cambio cuando las cosas están muy mal y los líderes ya no pueden servir al pueblo. Si este será el caso o no, no lo sé”. (Vía: Excélsior)

Al parecer, a nadie le interesa Venezuela en cuanto Venezuela, sino tan sólo como una pieza política, como a Fox, a la Secretaría de Relaciones Exteriores o a Rex Tillerson.