Comité del Senado rechaza acusaciones contra Temer, sin embargo, el proceso sigue

El comité de la Cámara de Senadores que recibió la acusación del Fiscal General, Rodrigo Janot, contra el presidente brasileño, Michel Temer, ha rechazado aceptar las acusaciones, pues consideraron que la evidencia presentada “no era concluyente”.

Por 40 votos contra 25, las acusaciones de que el presidente Temer formó parte de una red de corrupción que involucra favores políticos a cambio de coimas millonarias del empresario Joesley Batista, fueron rechazadas en el primer paso de tres que llevaría a la destitución y juicio de quien, en agosto de 2016, hiciera lo mismo contra Dilma Rousseff. 

El voto en contra no es concluyente: las acusaciones de la Fiscalía llegarán, aunque debilitadas, al pleno del Senado y, si dos tercios de la Cámara así lo deciden, pasaría directo a la Suprema Corte brasileña, que automáticamente destituiría por 180 días a Temer en lo que es juzgado. (Vía: La Nación)

El haber logrado que el comité votara a favor suyo es una ventaja enorme para un presidente que, de acuerdo a las últimas encuestas, no alcanzo ni el 7% de aprobación popular. Ésta, en general, ha sido una muy buena semana para alguien que ha tenido un año difícil: el martes fue aprobada su reforma laboral (una de las más agresivas contra los derechos de los trabajadores desde las dictaduras militares del siglo XX) y ayer se condenó a Lula da Silva, su opositor político e ideológico que prometía lanzarse como candidato para las elecciones presidenciales de 2018. (Vía: El País)

Falta mucho aún en el proceso contra Temer, no sólo es la Operación Lava Jato (por la que fue acusado), sino, también, las constantes acusaciones de miembros cercanos de su gobierno de corrupción con otros empresarios, como los escándalos Odebrecht y Petrobras.

Muchos analistas apuntan que el conflicto no hará otra cosa más que incrementar mientras se vayan acercando las elecciones presidenciales: por un lado, está un expresidente que tiene la mayor aprobación popular de la historia del país (con todo y los escándalos que arrastra), y, por el otro, un funcionario que no ha ganado una elección nunca pero tiene tras de sí a las instituciones del país… ¿nos suena conocido?

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