Sedes acuáticas de los JO de Río 2016 estarían contaminadas

A falta de ocho meses para el inicio de Río 2016, hay señales de que la polución en aguas de competencias acuáticas puede ser peligrosa.
Río

Los Juegos Olímpicos de 2016, que se llevaran a cabo en la ciudad de Río de Janeiro, Brasil, enfrentan severos problemas de contaminación en los escenarios donde se llevarán a cabo las pruebas acuáticas. También trascendió que la misma sede atraviesa problemas económicos, los cuales amenazan con afectar algunos eventos.

Instalaciones de segunda para un evento de tal envergadura, es lo que se podría esperar para los deportes acuáticos de los Juegos Olímpicos de Río 2016, a menos que los organizadores tomen cartas en el asunto en tiempo y forma. Por su parte, los deportistas que participarán en las pruebas acuáticas de las Olimpiadas del 2016, se mostraron descontentos con el nivel de contaminación, mismo que se encuentra en alto grados que podrían afectar su salud.

A falta de ocho meses para el inicio de la Olimpiadas, hay señales de que la polución en aguas de competencias acuáticas puede ser tan peligrosa que atacaría a los atletas que participen en ellas. A su vez, los medios locales reportaron que un deportista que compitió hace poco tiempo en unas pruebas preolímpicas en uno de los ríos que formarán parte del circuito, se contagio por una bacteria llamada MRSA o estafilococo áureo, misma que se come la carne del cuerpo humano. El afectado fue el regatista olímpico Erik Heil, de 26 años, a quien atendieron en un hospital de Berlín, Alemania, por MRSA, una bacteria carnívora que le derivó en su piel poco después de navegar en un evento de prueba olímpica en Río, en agosto pasado.

Una primera ronda de estudios y análisis realizados por la agencia AP en el mes de julio detectó la presencia de virus que causan enfermedades directamente relacionados con las aguas residuales, hasta 1.7 millones de veces más de lo que sería considerado alarmante en Estados Unidos o Europa. Los expertos afirmaron que los atletas competirían en el equivalente viral a aguas residuales y que es casi seguro que estarían expuestos a peligrosos riesgos para la salud.

Ni los dirigentes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ni de los Juegos Olímpicos en la sede brasileña, han cumplido con la promesa de hacer los respectivos análisis sobre la presencia de las peligrosas bacterias.