Cientos de neozelandeses están recordándole a los supremacistas blancos que no van a poder con ellos, que están con las víctimas y con sus comunidades

Realizan hakas por víctimas de terrorista en Nueva Zelanda

Realizan hakas por víctimas de terrorista en Nueva Zelanda

Durante las vigilias por las 49 víctimas del atentado terrorista contra una mezquita en Nueva Zelanda, por todo el país, personas han realizado hakas, bailes ceremoniales maoríes.

Masacre en Nueva Zelanda: El mundo se conmociona y rechaza atentado terrorista transmitido vía ‘streaming’

El ataque terrorista, llevado a cabo por un supremacista blanco al medio día del viernes 15 de marzo, cobró la vida de 49 personas en una mezquita en Christchurch, Nueva Zelanda.

Este tipo de ataques nunca habían ocurrido en el país, como dijo en conferencia de prensa la primer ministra, Jacinta Ardern, y ya se están tomando medidas para que no vuelvan a ocurrir. 

Por todo el país se han registrado bailes improvisados. La población indígena de Nueva Zelanda son las tribus maoríes, sus bailes, cantos y cosmovisión han permeado en la cultura popular del país: lo mismo hacen hakas (esos bailes ceremoniales) las selecciones deportivas como, en este caso, quienes buscan rendir honores a quienes murieron en el ataque.

La mayoría conocemos estos bailes porque la selección neozelandesa de rugby los ha hecho famosos antes de sus partidos, pero el peso cultural del haka va más allá de la espectacularidad de uno de las mejores selecciones del mundo de ese deporte.

El ataque de este viernes ha preocupado a la comunidad internacional: es la primera vez que el terrorismo supremacista blanco sale de los Estados Unidos o Europa, y, peor aún, es la primera vez que el discurso de Donald Trump y otros racistas es utilizado como “explicación” de lo ocurrido. (Vía: Vox)

Los haka que se han realizado por toda Nueva Zelanda es un acto de resistencia, de honor y de duelo. Al ser una tradición que no responde a los estándares blancos (por mucho que haya blancos haciéndolos), es también un reto al terror que el atacante y sus cómplices buscaban; tal como ha estado ocurriendo en todo el mundo, cientos han salido a apoyar a las comunidades musulmanas de sus ciudades.

El terror y el odio siempre es derrotado.