¿Van a parar las protestas en Hong Kong?

Después de 14 semanas de protestas, la Jefa Ejecutiva de Hong Kong anunció la cancelación de la ley que inició las protestas
Jefa Ejecutiva de Hong Kong, Carrie Lam, anunció la cancelación de la ley que inició las protestas

Ésta es la semana número catorce de protestas en Hong Kong, y la Jefa Ejecutiva, Carrie Lam, anunció que se cancelaría el proyecto de extradición por el que comenzaron las protestas. Sin embargo, muchos ciudadanos consideran que la cancelación pudo haber llegado demasiado tarde.

La ley de extradición implicaba que el gobierno chino pudiera juzgar a los habitantes de Hong Kong fuera de su territorio. La principal crítica fue que los ciudadanos serían sujetos a detenciones arbitrarias y tortura en una clara violación de los derechos humanos. Ciudadanos de Hong Kong también aseguraban que esta medida significaría una pérdida de autonomía frente al gobierno chino.

Debido a las protestas, Carrie Lam decidió “suspender” la ley. Sin embargo, esta medida no fue suficiente para los ciudadanos, pues durante las propuestas hubo violencia excesiva contra los manifestantes. Es por eso que las protestas empezaron con el proyecto de ley pero evolucionaron en una queja mayor: respetar la autonomía de Hong Kong. (Vía: BBC)

La declaración de Carrie Lam realizada el 4 de septiembre, aunque propone apaciguar los conflictos entre policías y civiles, se supone insuficiente al tomar en cuenta los cinco puntos que exigía la ciudadanía: 

  • Completa cancelación de la ley de extradición
  • Creación de una Comisión de Investigación sobre la violencia policiaca
  • No criminalizar la protesta
  • Retirar cargos de alboroto para los protestantes
  • Implementar sufragio universal

Lam sostiene que al suspender la ley en junio, se atendió el primer punto a tratar. Aunque no se creará una Comisión de Investigación, se agregarán dos nuevos miembros al ya existente Consejo Independiente de Quejas Policiacas (conocido en inglés como IPCC). El IPCC está trabajando en investigaciones respecto al uso de fuerza excesivo que se llevó a cabo el 21 de julio. 

Respecto al tercer punto, Carrie Lam aseguró que no hay ningún efecto legal en considerar la protesta como un alboroto, por lo que no cambiarán el nombre que se le ha dado. De este modo, se seguirán criminalizando las protestas en las que participaron más de un millón de personas. 

Igualmente, Lam negó que se fueran a retirar los cargos de los protestantes pues “es contrario a la ley y no será aceptable”. Los protestantes seguirán siendo juzgados por el Departamento de Justicia. Finalmente, Lam sostiene que el último punto sólo podrá ser solucionado en un ambiente de “confianza y apoyo mutuo” por lo que invita a detener las manifestaciones.

“Ciudadanos, la violencia está dañando las bases de nuestra sociedad, especialmente la ley. Algunas personas, aunque no muchas, atacaron la Oficina Central del Gobierno y vandalizaron la bandera y escudo nacional. Esto es un reto directo a nuestro sistema de gobierno y ha colocado a Hong Kong en una situación vulnerable y peligrosa“, sostuvo Lam.

Además de contestar los cinco puntos requeridos por la ciudadanía, Lam propuso acciones para iniciar el diálogo:

  • Después de catorce semanas, el gobierno formalmente cancelará la ley de extradición
  • Apoyarán el trabajo de la IPCC y seguirán sus recomendaciones
  • Iniciarán un diálogo directo con miembros de la ciudadanía
  • Invitará a líderes, políticos y académicos a revisar de manera independiente las condiciones sociales de Hong Kong y asesorar al gobierno

Con los cerca de 1200 manifestantes que detenidos, la declaración de Lam se vuelve insuficiente. Ciudadanos también consideran que es una movida estratégica y falsa, a la que le seguirá mayor violencia policiaca.

Un audio obtenido por Reuters el 3 de septiembre (un día antes de la declaración oficial) mostraba a Carrie Lam hablando con miembros de su gabinete. En el audio se le escucha decir “el espacio de un jefe ejecutivo que tiene que servir a dos amos es, desafortunadamente, muy muy limitado“, por lo que se entiende que existe una brecha en la autonomía de Hong Kong.

China, por su parte, se encuentra dentro de un conflicto comercial con Estados Unidos, por lo que las protestas en Hong Kong habrían de dañar aun más la situación económica en la que se encuentra el país. (Vía: El País)

Las protestas de Hong Kong, aunque empezaron por la ley de extradición, han evolucionado a mayores exigencias sociales. Hasta que éstas no se cumplan, las protestas no parecen mostrar signos de detenerse.