En una noche histórica, una mujer trans, una mujer afromaericana y una mujer musulmana se llevaron las candidaturas a gubernatura y el Congreso por el partido Demócrata. Mientras que Christine Hallquist se llevó la candidatura a gobernadora en Vermont, tras hacer su transición de género mientras dirigía una compañía de electricidad regional, Jahana Hayes ganó la candidatura en Connecticut y Ilhan Omar fue elegida como candidata al Congreso por el estado de Minnesota.
La diversidad y las mujeres sellaron las primarias del lado de los demócratas. Christine Hallquist, de momento, es la cara más notoria de este vuelco. A 3 años de su transición y con 62 años de edad, su vida profesional dio un giro hacia la política en el estado de Bernie Sanders.

No menos llamativo es el caso de Ilhan Omar, una abogada hija de refugiados somalíes, quien fue elegida como candidata al Congreso. Aunque, eso sí, de ganar, no sería la primera persona musulmana en ser elegida para ocupar una silla en el Congreso norteamericano.

Él mismo ha hecho resonar cómo sus críticas a Trump no fueron bien recordadas y resumió el aire actual al interior del Partido Republicano con la siguiente frase: “En la era de Trump, simplemente no soy un político a la Trump”.

