Presos y perros abandonados se cuidan mutuamente en cárceles de EEUU

abandonados

Algunas cárceles de los Estados Unidos –en Los Ángeles, Atlanta, Pennsylvania , Massachusetts, etc.-, han implementado programas que permiten que los presos cuiden y entrenen a perros que fueron abandonos o maltratados. Uno de esos proyectos se llama Cell Mates, se creó desde hace dos años y ha sido un éxito para mejorar la vida de las personas en encierro que, en algunos casos, cumplen cadena perpetua.

Durante meses, el preso convive y entrena a un perro sin hogar las 24 horas del día, para ayudar a aumentar las posibilidades de que éste sea adoptado. Aunque los beneficios son mutuos, pues el estado de ánimo de los presos-cuidadores también ha mejorado significativamente desde que el programa inicio, puede decirse que se cuidan mutuamente. 

Susana Jacob Meadows, directora ejecutiva de los perros “compañeros de celda”, señaló:

“La mayoría de estos chicos creyeron que no había mucho de valor para ellos hace mucho tiempo. Pero cuando ese perro les ama y les confía, comienza a cambiar la forma en que se sienten sobre sí mismos.” (Vía Recreo Viral)

Las palabras de Joseph Baker, uno de los internos, ilustran la belleza de esta campaña:

“El vínculo que tenemos Fred y yo es especial, él iba a ser condenado a muerte y yo venía de un lugar que era demasiado malo. Si Fred puede tener la oportunidad de cambiar y de ir a un buen hogar, me dan ganas de cambiar el ambiente en el que estoy; eso significa que yo también puedo hacerlo mejor. Este programa me ha cambiado y me ha enseñado a ser responsable y tener paciencia.”

El proyecto llamó tanto la atención, que los fotógrafos Shaughn Crawford y John Dubois pasaron seis días al interior de una de estas prisiones en Los Ángeles, California, capturando imágenes de la convivencia diaria entre los reos y los perros. Al hablar sobre su experiencia, Crawford dijo:

“Estaba realmente impresionado de lo compasivos que eran estos chicos al cuidar los animales. Ver su pasión y su amor por estos perros fue realmente alentador. Muchas veces, ellos comenzaban a llorar cuando hablaban de sus canes.” (Vía Time)

En 2014 se estrenó el documental Dogs on the inside, que expone los logros del programa. El resultado ha sido tan alentador que, poco a poco, se ha ido imitando en países europeos, como España. Sin duda, lo único que puede lamentarse en todo esto es que, al final, los presos tienen que separarse de los canes que durante varios días se convirtieron en sus mejores amigos.