Tirador de escuela de Florida ligado a supremacistas

Nikolas Cruz, de 19 años, fue detenido ayer por la tarde en Parkland, Florida. Acababa de salir de un Wal-Mart, donde se tomó un refresco. Horas antes, cometió la balacera más sangrienta en una escuela en Estados Unidos en la historia, incluso más grande que la de Columbine en 1999.

Ante el asesinato de 17 de personas, de los cuales Cruz reconoció ser culpable, el Buró Federal de Investigación (FBI) está indagando los diferentes motivos que pudieron haber provocado que el joven cometiera el crimen. Uno de ellos es su salud mental, pero el segundo es su nexo con un grupo de supremacistas blancos. (Vía: The Washington Post)

El grupo se llama Republic of Florida (ROF) y le confirmó al medio Anti-Defamation League que Cruz llegó a la organización a través de una amistad. Además, según el vocero que habló con el sitio, el joven participó en más de un entrenamiento y fungió como chofer de otros integrantes de ROF.

ROF es un grupo que se identifica como una organización de derechos civiles blancos luchando por políticas de identidad blanca. Señalan que su meta es crear un etnoestado que se libere de políticas anti blanco y tener unas que reflejen los valores de blancos occidentales.

Sin embargo, el FBI no ha determinado si su afiliación a los supremacistas es lo que determinó las acciones. El defensor de Cruz señaló que se trata de un joven con severos problemas mentales. Hasta esta tarde, estaba siendo vigilado para no cometer suicidio.

Esta línea de problemas psicológicos es justamente la línea que Trump ha manejado sobre el hecho: hubo señales que demuestran que estaba mal mentalmente, dijo en Twitter.

“Es un joven emocionalmente quebrado”, agregó el abogado. Cruz, señala el Washington Post, presentó motivos de alerta desde hace años. Previamente en su vida torturó gallinas y ardillas, luego se aisló y cuando perdió a sus padres comenzó a tener problemas serios en la escuela, hasta que lo expulsaron en 2017.

Un año más tarde de su salida de Marjory Stoneman Douglas High School, Cruz regresó con un rifle AR-15 y mató a 17 personas e hirió a más de una docena de personas, algunas que incluso siguen en estado crítico.

Ahora las autoridades y la población se preguntan cómo no pudieron detectar las advertencias que habían antes del incidente, al mismo tiempo que se vuelve a encender el debate sobre el control de armas y la exigencia por acciones reales que eviten este tipo de tragedias.