¿Por qué renunciará al trono el emperador de Japón?

Akihito, emperador de Japón, anunció por motivos de salud le será difícil “seguir asumiendo responsabilidades importantes”. El anuncio fue hecho unas semanas después de que los medios de comunicación locales revelaron su deseo de abdicar “en los próximos años”.

En un mensaje televisado, el emperador Akihito ha anunciado públicamente su deseo de abdicar, antes de que su salud empeore. Teme que, debido a su avanzada edad, ya no pueda cumplir con sus obligaciones adecuadamente. El soberano japonés mostró su preocupación por no cumplir con su papel de jefe de Estado, pues podría tener efectos adversos para la sociedad.

“Cuando veo que mi estado físico está empeorando poco a poco, me preocupa que pueda ser difícil para mí llevar a cabo mis funciones como el símbolo del Estado con todo mi ser, como he hecho hasta ahora.”

Akihito fue nombrado emperador en 1989, después de la muerte de su padre. Aunque no tiene ningún poder político, mantiene cierta autoridad moral, más que militar. De acuerdo a la Constitución, es el símbolo del Estado y de la unión del pueblo japonés. Por eso, casi nunca se involucra en los problemas políticos del país.

El emperador japonés evitó hacer alusión al procedimiento de abdicación, pues no está previsto en las leyes japonesas. Para que pueda ceder el Trono del Crisantemo a su hijo, el Parlamento tendrá que modificar la legislación que regula a la Casa Real.

El primer ministro japonés, Shinzo Abe, señaló que se ha tomado muy enserio las intenciones del emperador, por lo que empezará a buscar soluciones para cumplir con los deseos del soberano. Esta es la segunda ocasión que Akihito ha intentado abdicar. La primera ocurrió en 2011, después del tsunami que golpeó la costa noreste de Japón, y que provocó miles de muertes y un accidente en la planta nuclear de Fukushima. En aquella ocasión intentó traspasar algunas de sus funciones a su heredero.

“Hay momentos en que siento varias limitaciones por mi condición física… Cuando un emperador enferma o su estado de salud es grave, me preocupa que, como ha sucedido en el pasado, la sociedad entre en punto muerto o la situación pueda impactar en las vidas de la gente… En ocasiones me planteo cómo sería posible evitar esta situación.”

Desde 2003, Akihito ha tenido problemas de salud. Ese año le detectaron cáncer de próstata. Aunque logró recuperarse, el tratamiento le provocó osteoporosis. En 2011 padeció de neumonía y, un año más tarde, tuvo que someterse a una operación de bypass de corazón. En la historia reciente de Japón no hay antecedentes. La última vez que abdicó un soberano fue hace casi doscientos años, cuando renunció Kokaku en 1817.