Por primera vez la portada de Vogue fue hecha por un afroamericano

La edición de septiembre de 2018 será, tal vez, el ejemplar más importante de la época reciente de Vogue. Esta revista, con 126 años de existencia, tendrá a Beyoncé en portada, con trabajo fotográfico hecho por Tyler Mitchell, el primer afroamericano en tener este honor para la revista. (Vía: Vogue)

Así es, en más de un siglo de existencia, Vogue jamás había tenido a un fotógrafo afroamericano detrás de la imagen de portada. Sin embargo, Beyoncé, como gran ícono de esta comunidad, logró cambiar esa estadística para que Mitchell se convierta en un gran nombre dentro de la industria.

Foto: Vogue

Aunque sí han habido grandes fotógrafos de origen afroamericano dentro de la fotografía de moda, la misma historia de la fotografía negra es reciente y, sobre todo, contiene los mismos problemas históricos, en los que aún ahora se están dando muchos primeros pasos.

De la creación del colectivo Kamoinge (integrado únicamente por fotógrafos afroamericanos) a la designación de Mitchell como fotógrafo en jefe de la portada de septiembre de 2018 hay más de 50 años y toda una lucha de derechos contra el racismo en Estados Unidos y al mundo. (Vía: Timeline)

Sin embargo, la designación no fue hecha por Vogue. Fue hecha por Beyoncé, que accedió a formar parte de este ejemplar solamente si se concedían todas sus exigencias, entre las que estaban, por supuesto, el o la fotógrafa que daría la portada del número más importante de cada año de esta revista.

El trabajo de Mitchell, aunque reconocido en un circuito pequeño pero con amplio número de piezas, no tenía las suficientes cartas de presentación para ser aceptado por Vogue, que por lo general elige fotógrafxs blancos y con amplios años de experiencia. El proceso para esa selección proviene de Anna Wintour, como se puede ver en el documental The September Issue.

El trabajo de este fotógrafo de tan solo 23 años se había limitado a producciones de publicidad para Marc Jacobs y Givenchy; videos musicales para BROCKHAMPTON y fashion films para American Eagle. La decisión de Beyoncé para elegirlo fue basado en su trabajo y su origen, respetando la agenda en favor de esa comunidad que ha seguido siempre.

Las raíces culturales del trabajo de Mitchell justifican su elección. Las formas de elegir y representar la historia y contemporaneidad de esta comunidad están presentes en todo su trabajo; no contrasta las formas en que la fotografía de moda ha estado trabajando, pero lo llena de figuras y cuerpos segregados.

Así mismo, contempla el choque entre los escenarios tradicionales de los estudios de fotografía con locaciones de luz natural (siempre apoyado de luces artificiales) complementado con fondos kitsch y elementos simples, como la sustitución de cicloramas con mantas y cobijas colgadas con lazos.

Mitchell no solo representa la apertura de una revista que durante 126 años no supo dar un espacio en portada a fotógrafos afroamericanos. También es una consumación (simbólica) de los grupos y colectivos de fotógrafos con este origen, que durante años han estado invisibles tras la lente.

Foto: Vogue

Esta victoria, de primera vez, no es aislada y está de la mano con uno de los símbolos más importantes para esta comunidad: Beyoncé, que no solo puso a un fotógrafo afroamericano en el centro de la discusión, sino que también torció las manos de una de las revistas más importantes en la industria de la moda y el diseño de textiles.