Una investigación que comenzó en España, ha llevado a la desarticulación de una red de pornografía infantil y a la captura de más de 50 personas en 13 países (dos de ellas en México) a través de un trabajo conjunto entre la policía española, Interpol y Ameripol.
Policías cibernéticos españoles encontraron en la deep web un enlace que llevaba a un grupo privado de Whatsapp en el que los miembros intercambiaban pornografía infantil y éstos, a su vez, administraban o colaboraban en otros grupos. (Vía: Agencia EFE)
Desarticulada una red internacional que distribuía pornografía infantil por whatsapp. Hay 50 detenidos, 11 en España. Gracias a la @policia. pic.twitter.com/7JlZgDoh8o
— Juan Ignacio Zoido (@zoidoJI) July 12, 2017
A partir de la coordinación de la Policía Nacional de España, oficiales en otros 13 países lograron desarticular una red que incluye, por lo menos, a un padre uruguayo que abusaba de sus dos hijas para luego subir fotografías y videos de los abusos, un triple reincidente (dos por posesión de material pedófilo, una por abuso sexual a menores), dos bolivianos que retransmitían el contenido previo pago a través de recargas de celular, y un menor en Sevilla que dirigía el grupo que originó la investigación. (Vía: Hufftington Post)
Las otras detenciones ocurrieron en Colombia (siete), Bolivia (siete), Brasil (tres), Chile (cuatro), Costa Rica (tres), República Dominicana (dos), Guatemala (dos), Paraguay (dos), Venezuela (dos), una en Nicaragua, Panamá e Italia, y dos detenciones en México.
Sin información de las autoridades mexicanas sobre cómo ocurrieron los arrestos, lo único que se sabe son la declaraciones de la policía española: ocurrieron en una “operación relámpago”, ya que los domicilios de los sospechosos se encontraban en zonas de “alta delincuencia organizada”. (Vía: Reforma)
Junto con los detenidos, se confiscaron computadoras, discos duros, celulares y otros dispositivos en los que se almacenaba y con los que se transmitía el contenido pornográfico infantil.
Al momento de su detención, varios sospechosos argumentaron que no eran culpables, sino todo lo contrario: estaban “infiltrándose” en esos grupos para poder derrumbar las redes de pornografía infantil, una defensa que no los ayuda en nada, ya que en España la mera posesión de este tipo de contenido es ilegal y amerita cárcel. (Vía: Sin Embargo)

