Polémica en Melbourne: cuando el secreto de confesión beneficia a un criminal

¿Si un criminal revela un crimen a un sacerdote durante una confesión, el sacerdote debe acudir a las autoridades? La respuesta natural y obvia es “no”. ¿Pero qué tal si es la víctima quien denuncia durante una confesión? El debate alrededor de esa pregunta trae de cabeza a los católicos en Australia.

“Prefiero la cárcel”

Denis Hart, arzobispo católico de Melbourne lleva unas semanas en el ojo del huracán desde que declaró que “preferiría ir a la cárcel antes que reportar un abuso sexual oído en una confesión“.

Las autoridades australianas habían declarado que un sacerdote que sepa de un abuso sexual por una confesión debe dar aviso a las autoridades; y, si el culpable recibe sentencia, el sacerdote también debería enfrentar cargos por ocultar información.

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La declaración de las autoridades atrajo por igual detractores y entusiastas: de un lado están los que opinan que un sacerdote debe ser protegido por el secreto profesional, como un abogado o un psicólogo; del otro lado están lo que aseguran que el sacerdote se puede volver cómplice de un delito si atiende la información sin revelarla. (Vía: The Guardian)

¿Debe el secreto de confesión beneficiar a un criminal?

Para el arzobispo de Melbourne se cruzan las razones legales con las teológicas: según Denis Hart, durante la confesión “hay una comunicación con Dios” cuyo secreto no se puede ni debe romper por una autoridad terrenal.

Sin embargo hay pruebas de que los infantes abusados suelen dar noticia del abuso a través de la confesión; igualmente los sacerdotes pederastas suelen, movidos por la culpa, acudir a la confesión para que se levanten sus cargos espirituales.

En ese sentido, revelar la confesión podría atajar la impunidad de los pederastas pero podría comprometer un elemento sagrado de la religión católica.

De ahí que la declaración del arzobispo Denis Hart haya levantado ámpula entre propios y extraños. Aunque su posición es una rotunda negación a revelar un secreto compartido en una confesión, aun si el secreto es un crimen, Hart admite que eso no impide que se pida al agraviado, en ese caso un presunto infante abusado, a que denuncie el crimen del que fue objeto fuera del confesionario. (Vía: The Guardian)

¿Un atentado contra la sociedad? Se refiere al matrimonio igualitario

Denis Hart está pasando por una oleada de duras críticas en contra de su ministerio. Para muchos, mientras el arzobispo de Melbourne censura a las parejas homosexuales, defiende a pederastas para que permanezcan impunes.

Esta semana Hart lanzó una carta en la que expresa su repudio a la posible aprobación del matrimonio igualitario en Australia. “Cualquier cambio en la legislación podría atentar contra la salud y el futuro de nuestra sociedad”. (Vía: Herald Sun)

Mientras algunos lo critican por hipocresía otros creen que es un sacerdote coherente. No es fácil ponerse de acuerdo cuando se cruzan los mandatos de la fe con las exigencias legales, menos aun si en medio se encuentra la integridad de niños vejados. La pregunta sigue en el aire: ¿Debe el secreto de confesión beneficiar a un criminal?