París bajo el agua: inundaciones causan cierre del Louvre

Estudios climáticos afirman que las lluvias constantes en Europa —las cuales han incrementado dramáticamente en los últimos años— son causadas por el calentamiento global.

Debido a las fuertes lluvias que han caído en la capital francesa en las últimas horas, el río que atraviesa la capital, el Sena, alcanzó los seis metros de altura. Su inminente desbordamiento amenaza establecimientos e instituciones cercanas al emblemático río como los museos de Louvre y  D’Orsay. El centro parisino no ha sido la única zona damnificada por las inundaciones, también han sido afectados por la lluvia diversos departamentos de la Ciudad Luz. 

Se calcula que en Francia alrededor de 5000 personas han tenido que abandonar sus hogares  y que 21 mil no cuentan con energía eléctrica.

La dirección del Museo del Louvre, ubicado a las orillas del río, decidió cerrar las puertas del recinto cultural más visitado del mundo debido al riesgo que corre el patrimonio que este resguarda en las zonas propensas a inundaciones, principalmente los sótanos. Por eso, desde hoy se empezaron a trasladar las obras de arte a áreas del museo donde estén seguras. Según la portavoz de la institución, Sophie Grange, hay estatuas especialmente pesadas imposibles de trasladar, estas tendrán que ser cubiertas y protegidas en la medida de lo posible por el personal del museo.  

La última vez que se evacuó el Louvre fue durante la Segunda Guerra Mundial para proteger las piezas de los bombardeos nazis.

Al cierre del Louvre, se le sumó el del Museo D’Orsay, conocido como el templo del impresionismo, el cual resguarda obras de pintores de la talla de Gaugin, Renoir, Monet, Van Gogh, entre otros. De igual forma, el centro de exposiciones del Grand Palais y el Palais de la Découverte también cerraron este viernes sus puertas al público de forma preventiva e indefinida ante la crecida del río Sena.

París ya ha sufrido grandes inundaciones antes, la más famosa fue la acontecida a principios de siglo XX, en la que la ciudad permaneció bajo el agua por una semana entera. En esa ocasión no fue el desbordamiento del Sena lo que provocó la catástrofe, sino el colapso del sistema de túneles, desagües y alcantarillados parisinos.

A causa del riesgo meteorológico, doce departamentos parisinos entraron en alerta naranja y uno —Seine-et-Marne— en alerta roja, según información del servicio de meteorología Météo France.

Asimismo, el sistema de transporte público de París cerró algunas estaciones del metro, de las líneas de cercanías RER que conectan el corazón de la ciudad con la periferia. 

La crecida del Sena alcanzó lo 5,58 metros, número todavía menor al alcanzado durante la gran inundación en 1910, donde llegó a los 8,62 metros.

Las inundaciones en algunos países europeos han ocasionado hasta ahora la muerte de 15 personas: diez en Alemania, dos en Francia, dos en Rumania y una en Bélgica. Estudios climáticos afirman que las lluvias constantes en Europa —las cuales se han incrementado dramáticamente en los últimos años— son causadas por el calentamiento global. Tan solo en los últimos veinte años el registro pluvial en Europa ha aumentado un 31%.