Para entender las elecciones en Portugal

Este domingo 24 de enero, Portugal elige a su nuevo presidente por medio de votaciones. El candidato favorito para ganar es Marcelo Rebelo de Sousa.

Este domingo 24 de enero, Portugal elige a su nuevo presidente por medio de votaciones. El candidato favorito para ganar es Marcelo Rebelo de Sousa, representante del Partido Socialdemócrata, exprofesor catedrático apoyado por dos de los partidos conservadores. Mientras que en las encuestas Rebelo de Sousa recibe el 51.8% de los votos; los otros nueve candidatos se reparten la otra mitad de los electores en porcentajes mucho menores.

A pesar de que la competencia por la presidencia no está causando inestabilidad por la declarada preferencia que mostramos arriba, el ambiente de estos comicios no está exento de tensión política. Como en cualquier otro estado nación, la función del presidente es fuertemente disputada por los poderes que pueden ejercerse una vez asumida la responsabilidad. En Portugal, el alto mandatario puede enviar leyes al Tribunal Constitucional, vetar decretos y leyes promulgados por el Gobierno y pedir la disolución de la Asamblea de la República.

De acuerdo con la forma de gobierno actual de Portugal, el presidente de la nación debe nombrar al primer ministro, jefe administrativo del país, que preside un gabinete de 15 ministros más. Este ejercicio de poder ejecutivo restringe hasta cierto punto las funciones del presidente, que han ido disminuyendo desde que comenzó la transición de Portugal hacia un régimen semipresidencialista.

En noviembre de 2015, tres partidos de tendencia izquierdista firmaron unos acuerdos para trabajar en común. El Partido Socialista firmó tres soluciones distintas con el Bloco de Esquerda, el Partido Comunista y Los Verdes. Los puntos principales de los documentos guardan relación con temas económicos como la privatización del transporte terrestre, la política fiscal y el salario mínimo.

“El equilibrio que el Gobierno intenta es para cumplir, por un lado, los compromisos electorales y los adquiridos con los tres partidos en el Parlamento, y por otro lado, no apartarse del déficit inferior al 3%”, explica Marcelo Rebelo de Sousa. (vía El País)

La llegada al poder del nuevo presidente será determinante para el futuro de los acuerdos; así que habrá que esperar los resultados para saber qué sucederá. Por otro lado, el tema de la abstinencia al voto ha cobrado importancia, debido a que en las elecciones de 2011 fue de 53%. Si en estos comicios no hay una mayoría clara del 50%, se convocará a segunda vuelta de elecciones el próximo mes de febrero.