El Papa Francisco abre lavandería gratuita en Roma

Esta semana el Papa Francisco abrió en el Vaticano una lavandería completamente gratuita para gente en estado de pobreza e indigencia. La iniciativa del pontífice de momento es pequeña: apenas seis lavadoras e idéntico número de secadoras y planchas para dar servicio.(Vía: The Guardian)

Sin embargo el gesto del Papa ha llamado la atención por su carácter inusual: aunque la blancura de su sotana pueda desmentirnos, no parece frecuente que una autoridad religiosa preste atención a cosas tan mundanas como la limpieza de una prenda. De momento la lavandería papal funciona gracias a cuatro voluntario.

Con el nombre bastante hípster de “La lavandería del Papa Francisco”, el local funciona con una serie de cupones que se reparten en la iglesia y que dan derecho apuntarse en una lista de espera. Más que para lavar ropa meramente, el servicio fue ideado para insuflar dignidad por medio de la cortesía: “Poder disfrutar de prendas limpias y ordenadas es una manera de readquirir nuestra dignidad dentro de la sociedad”, declaró a la agencia EFE uno de los voluntarios.

Paralelamente, durante de la inauguración de la lavandería que cuenta con el apoyo de una marca de marca de línea blanca y una marca de detergente, se anunció que pronto se añadiría ahí mismo un local para cortarse el pelo. Los voluntarios que gestionan actualmente el proyecto esperan que el gesto papal se vuelva “contagioso” y que más proyectos de este tipo se abran en Roma. (Vía: La Vanguardia)

Ciertamente la caridad no soluciona la pobreza, pero en este caso particular tiene un matiz sensato: que alguien en situación de calle acceda a ropa limpia es una cuestión higiénica de importancia; para los más frívolos, una camisa limpia o, en el futuro, un buen corte de pelo, puede hacer la diferencia entre el rechazo y la aceptación social que se traduce en acceder o no a un empleo.

Por cierto, ésta no es la primera vez que el Papa bien un gesto de esta naturaleza: hace dos años, muy cerca de la catedral de San Pedro, el Papa Francisco abrió una barbería (que, suponemos, se llama “La barbería”) y un servicio de duchas para la gente en estados de pobreza.

 

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