Papa Francisco rescata a 12 refugiados en Lesbos

El papa Francisco visitó en días pasados la isla griega llamada Lesbos, en donde hay una fuerte concentración de refugiados sirios.

El papa Francisco visitó en días pasados la isla griega llamada Lesbos, en donde hay una fuerte concentración de refugiados sirios. A pesar de que su estancia no fue mayor a cuatro horas, el Sumo Pontífice hizo un llamado internacional a la colaboración para resolver los problemas humanitarios en Europa, provocados por las guerras.

Jorge Mario Bergoglio aseguró que “Europa es la patria de los derechos humanos y cualquiera que ponga pie en suelo europeo debería poder experimentarlo” (vía El País). Aunque no sabemos muy bien en dónde queda parada Latinoamérica (incluida la patria del papa, Argentina) tras estas declaraciones, lo importante es que su objetivo era denunciar la crisis humanitaria más grave para el viejo continente después de la Segunda Guerra Mundial.

El lugar del discurso fue precisamente el puerto desde el que son deportados los refugiados de vuelta a sus patrias en disputa. Durante su recorrido por el centro de detención migratoria, el papa tuvo oportunidad de conocer las experiencias y los testimonios de los centenares de personas que se encontraban ahí.

Antes de volver, el papa decidió rescatar personalmente a tres familias de sirios y llevarlas al Vaticano en su avión particular. Se trata de doce personas, seis de ellas menores de edad que estaban en los campos de refugio en Lesbos antes del acuerdo entre la Unión Europea y Turquía.

“La iniciativa del Papa se ha realizado a través de los contactos de la Secretaría de Estado con las autoridades competentes, griegas e italianas. Los miembros de las tres familias son musulmanes. Dos de ellas vienen de Damasco y una de Deir Azzor (en la zona ocupada por el Daesh). Sus hogares han sido bombardeados” (vía Santa Sede).

La vivienda y la manutención de los doce será asumida por el Vaticano, que encomendó la tarea de su atención y hospitalidad a la Comunidad de San Edigio.