Ozersk: la ciudad rusa que fue cuna de investigaciones nucleares

Hace 60 años, Ozersk fue el lugar de nacimiento las armas nucleares soviéticas durante la Segunda Guerra Mundial.

En los bosques rusos del Monte Ural se encuentra la ciudad de Ozersk, lugar donde hace 60 años fue el lugar de nacimiento las armas nucleares soviéticas durante la Segunda Guerra Mundial.

Por décadas, la ciudad de 100 mil habitantes no aparecía en ningún mapa y las identidades de sus habitantes fueron borradas de los censos oficiales.

Todo con el objetivo de que no se descubrieran los proyectos nucleares que ahí se estaban desarrollando en este lugar, llamado por el gobierno Ciudad 40.

Según reporta The Guardian, al día de hoy la vida en esta ciudad es similar a la de otras: los habitantes transitan las calles, nadan en el lago y recorren sus bosques.

Sin embargo, los habitantes de Ozersk saben la verdad: el agua del lago está contaminada y las berries y los hongos que crecen en el bosque son venenosas. Los alrededores de la ciudad son una de las zonas con más polución del mundo. Tanto así que se le ha llegado a llamar “el cementerio del mundo”.

En 1946, Ciudad 40 comenzó a construirse a total discreción, alrededor de la planta nuclear Mayak, alrededor del lago Irtyash. Esta ciudad sería la casa de los trabajadores y científicos que se encontraban investigando en el programa de armas nucleares para construir una bomba atómica.

Paradójicamente, el peso histórico que tuvo Ozersk le otorga de un prestigio especial en Rusia, pues se considera que es casa de intelectuales y patriotas.

Con información de The Guardian.