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Neonazis examinan su ADN para comprobar ‘su pureza’… y no les gustó el resultado

Los exámenes de ADN se han vuelto una moda entre grupos neonazis que buscan comprobar la “pureza” de su sangre… y lo mejor es que casi nunca escuchan lo que quieren oír.

Para ejemplo está el caso de Craig Cobb quien se enteró de su análisis de ADN en televisión nacional. Es difícil imaginar revanchas simbólicas más bellas que ver su cara de estupefacción cuando se entera que su ADN desciende en un 86% de Europa… y un fabuloso 14% del Africa. 

Incluso la conductora afroamericana del programa, en el que seguro fue el día más feliz de su carrera, le extiende el puño cerrado al grito de “bro”, que el líder neonazi rechazó con desagrado.

Dos sociólogos se dispusieron a investigar cómo reaccionaban los neonazis al enterarse de que una prueba de ADN contradecía su color de piel y, de paso, sus ideas. (Vía: El Financiero)

En un famoso sitio neonazi de Internet, los investigadores siguieron el caso de 153 individuos que se hicieron una prueba de ADN para certificar ante todo su estulticia.

Sobre todo cuando se toma en cuenta que dos tercios de los neonazis investigados se sintieron fuertemente decepcionados al enterarse que no eran 100% europeos. Los investigadores no publicaron si los sujetos siguieron siendo 100% necios luego del examen. (Vía: The Atlantic)

¿Qué hubiera pasado en los años treinta si los exámenes de ADN hubieran sido un invento accesible? Conceptos erróneos como el de raza no hubieran aguantado la más básica prueba genética y los fascistas de entonces hubieran tenido que imaginar mejores pretextos para discriminar al prójimo.

El fascismo depende necesariamente de la ignorancia para existir. Su raíz psicológica proviene del rechazo irracional a lo desconocido.

Como bien lo demostró el psicólogo Erich Fromm en su libro El corazón del hombre, el fascismo usa la endogamia y la xenofobia como una forma de perpetuar, en un círculo vicioso, su ignorancia sobre lo que yace más allá de sus fronteras mentales, morales y políticas.

Por nuestra parte, en Plumas Atómicas creemos lo siguiente de nuestro ADN: 

Y si quieren reír un rato, vean a este neonazi llorar. Ay, estos únicos e irrepetibles copos de nieve. Triste, muy triste.