Después de permanecer más de catorce meses internado en un hospital británico a causa del covid-19, falleció Jason Kelk, un hombre de 49 años conocido como el “paciente más grave del país” en Gran Bretaña. Así lo reportaron medios locales en días recientes.
De acuerdo con familiares de Kelk, el hombre contrajo la enfermedad el pasado 31 de marzo de 2020 e ingresó al hospital St James, ubicado en Leeds, al norte de Inglaterra. Después de 48 horas de su ingreso, Jason fue conectado a un respirador artificial; sin embargo, su situación no se modificó significativamente en los meses siguientes.
La esposa de Jason, Sue Kelk, relató que fue él mismo quien tomó la determinación de no vivir más del modo en que había transcurrido los últimos catorce meses. Por este motivo, decidió retirar todo su tratamiento. De acuerdo con la familia, esta situación había resultado sumamente dura, ya que no podían visitarlo por las medidas de distanciamiento y los gastos por internación repercutieron severamente en su economía.

Como antecedentes, el hombre presentaba asma y diabetes; sin embargo, tras contraer covid-19 y permanecer hospitalizado, desarrolló también problemas en el riñón y en sus pulmones. Asimismo, durante su enfermedad padeció un paro cardiaco, vomitaba prácticamente todos los días y padeció de neumonía. En este sentido, sus familiares señalan que la vida de Jason “siempre estuvo al límite” y que los médicos les brindaban pocas esperanzas sobre su caso.
Mejora y recaída
Durante los últimos tres meses, Jason Kelk había mostrado mejorías en su salud; incluso, las enfermeras tomaron un video donde se le veía caminando en el hospital. No obstante, en mayo de 2021 desarrolló dos nuevas infecciones y sufrió una recaída; por ello, tomó la determinación de detener los antibióticos. Finalmente, el pasado viernes 18 de junio falleció en la institución médica en la que permaneció internado durante su enfermedad.
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