Hacen obligatorio el uso de mochilas transparentes luego de Parkland

El pasado 14 de febrero, en un colegio de Parkland, Florida, murieron 17 personas cuando el joven Nikolas Cruz abrió fuego contra sus compañeros, en lo que fue el segundo tiroteo más grande en una escuela pública de Estados Unidos. Hoy, a su regreso a clases y como parte de las medidas de seguridad, los alumnos fueron recibidos con nuevas mochilas. Transparentes. De uso obligatorio.

La nueva medida no ha sido bien recibida por los adolescentes, pues representa una violación a su privacidad (¡y al buen gusto!). Según CNN, varios han declarado sentirse constantemente vigilados y como si estuvieran en prisión. Además han encontrado formas de protestar ante las horrendas mochilas, como meter una mochila normal dentro de la transparente, o forrarlas con mensajes políticos:

De acuerdo con el Sun Sentinel, los estudiantes podrán ingresar por cuatro puntos de entrada y, después de iniciadas las clases, solo por uno. Ty Thompson, director del instituto Marjory Stoneman Douglas, dijo en una nota a los padres que el ingreso será parecido a entrar a un evento deportivo, a un concierto o a Disney World (solo que menos divertido y con más barreras de seguridad).

Y, para entrar a la escuela, los estudiantes deberán llevar sus pertenencias en mochilas y bolsos transparentes, de manera que las autoridades puedan detectar cualquier intento de introducir armas. Otros objetos, como instrumentos musicales o material de laboratorio, podrán entrar en bolsas opacas, pero serán revisados.

“Esta mochila podría valer más que mi vida”

El verdadero problema sigue sin resolverse. Mientras no exista control en la venta de armas y cualquier persona en Estados Unidos pueda entrar a una tienda y salir con una AR-15, las mochilas transparentes son solo una muestra de la ineptitud de los adultos encargados de proteger a niños y adolescentes de masacres como la de febrero.

Y cuando esos adultos idean medidas tan absurdas como las mochilas transparentes, surgen movimientos como #NeverAgain con jóvenes como Emma Gonzalez y David Hogg al frente: demasiado jóvenes para votar o beber alcohol, pero no para luchar por sus vidas.