Por leucemia de su hijo, migrante mexicano frena deportación

Desde el jueves pasado, Jesús Armando Berrones Balderas, migrante mexicano de 30 años, vive en una iglesia católica en Phoenix, Arizona. Jesús buscó en ella asilo a la agencia de migración de los Estados Unidos (ICE) luego de que se le avisara que sería deportado este viernes 8.

Berrones Balderas llegó a los Estados Unidos con sus padres. En 1989 y siendo un bebé cruzó la frontera de forma ilegal y, por un arresto por manejar con una licencia falsa a los 19, fue deportado a México pero regresó de forma ilegal a los Estados Unidos en dos ocasiones para reunirse con su familia. Por ello no calificó nunca para el Programa de Acción Diferida para los Niños Migrantes (DACA, por sus siglas en inglés).

Con cinco hijos, uno de ellos, de cinco años, enfermo de leucemia; graduado de la preparatoria y con todos sus papeles en orden (lo que incluía visitas semestrales a las oficinas de ICE), en su último ‘pase de lista’ fue informado de que sería deportado en enero, por lo que tendría que hacer “los arreglos necesarios”. (Vía: Daily Dot)

Luego de que su abogado, Garrett Wilkes, agotara todas las instancias legales durante enero, llegó febrero y Jesús se vio forzado a pedir asilo en la iglesia católica de Shadow Rock, en Phoenix, a la espera de que ICE cediera o Wilkes pudiera encontrar una solución legal.

Debido a que pudieron encontrar, gracias al consulado mexicano en Arizona (ajá, aquí sí hicieron algo), ICE le otorgó un permiso de permanencia con motivos humanitarios: tiene un año más para cuidar a su hijo enfermo. (Vía: Merced Sun-Star)

Jesús Berrones Balderas y Jayden, su hijo de 5 años enfermo de leucemia

Por años, Berrones Balderas había vivido ‘bajo el radar’ de ICE, pero un viaje a California con su familia se detuvo y dio vuelta en U, cuando su hijo, Jayden, rompió en fiebre y tuvieron que regresar, fueron detenidos por un policía estatal y él y su suegra (los dos, inmigrantes indocumentados) tuvieron que dejar a sus hijos y a su esposa en la autopista.

ICE lanzó un comunicado informando su decisión:

“En una medida discrecional, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) otorgó a Jesús Armando Berrones Balderas una suspensión de deportación por un año con fundamento humanitario” (Vía: Excélsior)

El caso de Jesús es uno de muchos, pero es uno de muy pocos: él sí podrá ver a su familia.

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