Mató a 19 discapacitados porque “quería hacerlos felices”

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Hace un par de semanas, Japón vivió una matanza que ha sido considerada la segunda más grande desde la Segunda Guerra Mundial. El joven, Satoshi Uematsu, irrumpió en un centro de discapacitados psíquicos -en el pueblo japones de Sagamihara, al oeste de Tokio- y, después de inmovilizar al personal de seguridad, apuñaló a los internos, matando a 19 y dejando heridos a otros 26, cuatro de ellos aún se encuentran en coma.

De acuerdo con la información dada por la cadena informativa NHK, Uematsu se entregó, treinta minutos después del ataque, en una estación policial de la misma localidad. Sus primeras palabras fueron: “Yo lo hice.” En un video publicado por Reuters, se puede observar la gran satisfacción y la escalofriante sonrisa del asesino confeso al ser trasladado a prisión.

En las horas siguientes se supo que Uematsu había sido empleado del centro por dos años, hasta febrero de este año. Los reportes policiales también dijeron que, durante su arresto, el joven asesino declaró que deseaba que todos los discapacitados desaparecieran por el bien de Japón. (Vía BBC)

Sin embargo, esta semana NHK reveló otra perturbadora declaración. Uematsu dijo a la policía que cometió el crimen “para hacerlos felices a todos” ya que, mientras trabajó en la institución, escuchaba a sus compañeros quejarse de lo duro que era cuidar a los pacientes, aunque él no pensaba lo mismo. (Vía NHK World)

Otra de los detalles revelados fue que, después de ejecutar la masacre y de camino a entregarse a las autoridades, el joven paró en una tienda de 24 horas para comprar dulces que pagó con billetes manchados por la sangre de sus víctimas.

Durante las investigaciones también se descubrió que Uematsu estuvo internado en un hospital psiquiátrico por ser considerado “peligroso”, pero permaneció ahí solo 12 días, luego de que sus médicos determinaran darlo de alta porque ya no implicaba ningún riesgo para la sociedad. La razón de su internamiento fue que, días antes de abandonar su empleo en el centro, intentó hacer llegar una carta a un diputado, en la que detallaba su plan para matar a 470 discapacitados, y escribía:

“El plan será llevado a cabo durante el turno de noche, cuando hay poco personal. El objetivo serán dos instalaciones donde residen muchos discapacitados múltiples. Los trabajadores de guardia serán maniatados con cables para que no puedan moverse ni contactar con el exterior” (Vía The Mainichi)

El joven envió la carta a través de la policía así que, en cuanto los agentes leyeron su contenido, alertaron al Ayuntamiento sobre su peligrosidad. En estos días, Uematsu volvió a crispar los ánimos diciendo que al salir de prisión quiere una pensión del gobierno y una cirugía plástica. (Vía Reuters)

El crimen y las declaraciones del asesino han estremecido a Japón durante estas dos semanas pues, normalmente, el país es considerado seguro y las matanzas masivas sólo se han presentado como hechos aislados.