La triste historia de la violencia que sufren los latinos LGBTTTIQ en EE.UU.

En el bar Pulse de Orlando fueron masacrados hace una semana medio centenar de seres humanos. Probablemente, hasta ahora, lo más relevante haya sido su pertenencia a la comunidad LGBTTTIQ pero ya es tiempo de destacar que también eran latinos.

En el bar Pulse de Orlando fueron masacrados hace una semana medio centenar de seres humanos. Probablemente, hasta ahora, lo más relevante haya sido su pertenencia a la comunidad LGBTTTIQ (lésbico-gay-bisexual-transgénero-travesti-transexual-intersexual y querer), pero tal vez sea hora de destacar que también eran latinos. De hecho, la lucha de la comunidad LGBTTTIQ latina en los Estados Unidos se ha tenido que desarrollar en un escenario lleno de violencia. 

En 1977, en Miami, la comentarista y cantante Anita Bryant encabezó con éxito una campaña en contra de la protección que el Estado buscaba darle a gays, lesbianas y bisexuales contra la discriminación en la vivienda, los servicios públicos y el empleo. La campaña de Anita terminaría por convertir definitivamente en ciudadanos de segunda clase a los homosexuales, pues, a diferencia de la mayoría de los ciudadanos, ellos serían descartados en todos estos ámbitos.

Esta discriminación es todavía peor en los ciudadanos de color, ya sean negros o latinos pues sufren una doble discriminación. De hecho, homosexuales cisgenero* blancos tienen la facilidad de fingir que no son homosexuales, pero tanto negros como latinos o inmigrantes quienes no hablan un buen inglés la discriminación es infranqueable.

Además, campañas como las de Anita que sea más difícil para los miembros de la comunidad LGBTTTIQ tener una vida digna en Miami.

Según la revista TIME, han existido activistas de la comunidad LGBTTTIQ de origen cubano que han trabajado sin descanso para luchar contra la homofobia. De hecho han tenido que encontrar la manera de hablar tanto con la comunidad LGBTTTIQ de la situación latina como para hablar con los latinos de la diversidad sexual. 

Sus esfuerzos han servido para desarrollar una cultura que dé la bienvenida a los inmigrantes de toda América Latina y el Caribe.

Los inmigrantes cubanos LGBTTTIQ han enfrentado diversas formas de violencia. Uno de los líderes gay cubano-estadounidenses, Ovidio Ramos, se suicidó después de que el dolor y la depresión lo hubieran vencido. Una fuente dijo entonces que su suicidio había sido provocado por la “difamación pública, privada y el acoso”. Otro cubano-estadounidense, Manuel Gomez, tomó el lugar de Ramos como líder para luchar contra los seguidores de Anita. La respuesta a esto fue que bombardearan su coche.

Los casos de los activistas cubanos-estadounidenses en Miami es sólo un ejemplo de las diferentes violencias que sufren los latinos LGBTTTIQ. Probablemente los más expuestos son los latinos que viven sus vidas fuera de los roles tradicionales de género heteronormativos como los y las transexuales o las personas queer*. Estos últimos son los que sufren más la violencia en las fronteras.

Los Estados Unidos prohibían la inmigración de personas LGBTTTIQ en 1952 y no fue hasta 1990 que se removió esta discriminación oficialmente (aunque en la práctica persiste). Reportes resientes muestran la alta frecuencia que existe de abuso contra las latinas trans en los centros de detención migratoria en los Estados Unidos.

Apenas en 2010 se levantó una prohibición de décadas de duración sobre la admisión de residencia permanente para personas que viven con VIH o SIDA. Latinos viven con miedo a la deportación o violencia a pesar de que sus familias pagan fuertes cantidades de dinero en impuestos.

Los obstáculos y violencia a la que se enfrentan los latinos homosexuales y transexuales en Estados Unidos es una ironía frente a la idea que se tiene de este país. Muchos miembros de la comunidad LGBTTTIQ tienen idealizados Los Estados Unidos pues piensan que en ese país podrán escapar de la permanente violencia y acoso que sufren en sus respectivos países… pero esto no es así.

En la matanza de Orlando, de hecho 23 de los casi 50 asesinados eran de origen puertorriqueño. Uno de sus periódicos más populares sacó en primera plana “Ellos son nuestros muertos”.

Si algo no podemos hacer ahora es obviar que, si bien, los muertos de Orlando eran LGBTTTIQ, también eran latinos y es importante mostrar la doble violencia a la que son sujetos en los Estados Unidos.

*Cisgénero son aquellas personas cuyo género (mujer u hombre) se identifica con los genitales con los que nacieron (vagina o pene). Este término se contrapone a transgénero (personas cuyo género no se identifica con los genitales con los que nacieron). Por lo tanto existen tanto hombres heterosexuales cisgénero  (hombres que nacieron con pene a los que les gustan las mujeres) como hombres homosexuales cisgénero (hombres que nacieron con pene a los que les gustan otros hombres); asimismo existen hombres transexuales heterosexuales (hombres que no nacieron con pene a los que les gustan las mujeres) y hombres transexuales homosexuales (hombres que no nacieron con pene a los que les gustan otros hombres). Lo mismo pasa con las mujeres.

*Se entiende por queer aquellas personas que no viven sus vidas según los roles establecidos por la sociedad que la dividen entre roles masculinos y femeninos.

¿Será que un tema así una más a la comunidad hispana para la lucha por la igualdad en los Estados Unidos?

 

Clemente Nuñez

@filosoforastrillo