Hoy llega a Cuba Barack Obama, presidente de EE. UU.

El presidente de Estados Unidos visita Cuba tras muchos años de tensiones políticas y hostilidades entre ambas naciones.

Hoy la historia de América Latina da un vuelco. El presidente de Estados Unidos visita Cuba tras muchos años de tensiones políticas y hostilidades entre ambas naciones. Durante los últimos 88 años esto hubiera sido impensable: Raúl Castro, presidente de Cuba, y Barack Obama, alto mandatario estadounidense, han comenzado a restablecer los lazos rotos entre la potencia del norte y la isla. Desde el 20 de julio de 2015, los esfuerzos por afianzar nuevas relaciones diplomáticas no han cesado y la visita de hoy es muestra de ello.

La noticia del fin de las hostilidades de la Guerra Fría, anunciada por Raúl Castro y Barack Obama el 17 de diciembre de 2014, fue posiblemente el acontecimiento más importante en cuanto a las relaciones entre EE.UU. y Cuba desde la caída del muro de Berlín (vía BBC).

Obama en Cuba representa un cambio en la historia de occidente, a pesar de que aún persisten varios asuntos graves entre las naciones, por ejemplo, la base militar de EE. UU. en Guantanamo (donde muchas organizaciones han denunciado violaciones a derechos humanos) o la permanencia del comunismo como ideología generalizada en la isla, cuestión que niega valores norteamericanos como la democracia multipartidista, en oposición a la democracia participativa con partido único que rige en Cuba.

Otro de los problemas sin resolver es el embargo económico, comercial y financiero impuesto desde Estados Unidos sobre la isla, en respuesta a la revolución encabezada por Fidel Castro en 1959.

A pesar de que las consecuencias de este viaje no son completamente predecibles y de que no podemos esperar un cambio radical ni en el sistema político cubano ni en la actuación norteamericana, la visita de Barack Obama representa un parteaguas en la historia de nuestro continente, por lo menos, a nivel simbólico.