Hillary Clinton en crisis, nuevo escándalo afecta su imagen

La imagen de Clinton va en caída libre con un nuevo escándalo.

La aspirante demócrata a la presidencia de los Estados Unidos, Hillary Clinton, atraviesa una crisis de legitimidad. Recientemente, CBS News/New York Times publicaron una encuesta en la que 64% de los entrevistados -todos votantes empadronados- opinaron que la secretaria de Estado no es honesta ni confiable.

A esta percepción negativa tan alta, marca que nunca se había registrado en las encuestas de CBS, se suma un nuevo escándalo que la aspirante y su equipo de campaña anticipaban.

La investigación del Departamento de Estado -iniciada hace un año- concluyó que la demócrata utilizó de manera indebida su cuenta privada de correo electrónico pues lo hizo para asuntos oficiales. Lo anterior viola las regulaciones del Departamento de Estado pues todos las tareas oficiales deben permanecer visibles en las cuentas de correo gubernamentales o en todo caso, pudo consultarlo con el Departamento.

El FBI realiza su propia investigación del caso pues le preocupa el posible envío de información oficial clasificada; 22 correos enviados por la demócrata ya se clasificaron como top secret por la CIA.

Desde que este escándalo estalló hace poco más de un año, Hillary y su equipo dijeron no tener nada que temer y prometieron colaborar en las investigaciones con tal de aclarar las cosas y salir bien librados. Hoy el equipo de campaña teme que se le formulen cargos criminales, aunque es poco probable que esto suceda.

Lo que calificó de movida política con la intención de afectarla, la aspirante hoy reconoce el error pues debe salir a defenderse; aunque hasta hace poco aseguraba no haber infringido alguna ley.

Por lo pronto, la imagen de la demócrata se ha dañado a un grado tal que nadie imaginaba. Hace algunos días te contamos como perdió una ventaja de 11 puntos en las encuestas sobre Trump en un sólo mes. Lo que ha posicionado a Bernie Sanders como una mejor opción para enfrentar al republicano.

¿Esto será aprovechado por Sanders para jugarse su última carta en las elecciones de California o preferirá no sumarse a las descalificaciones de los republicanos contra la secretaria de Estado?