Arrestan a titular de la Federación Española de Futbol por corrupción

El presidente de la Real Federación Española de Futbol (RFEF), Ángel María Villar, su hijo, Gorka Villar y al menos otros dos altos mandos de la RFEF han sido arrestados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil española, bajo acusaciones de corrupción entre particulares, falsedad, administración desleal, apropiación indebida y posible alzamiento de bienes.

Ángel María Villar, que apenas el pasado octubre había sido reelegido por los miembros de la RFEF para desempeñar un octavo periodo de cuatro años al frente de la federación, es la pieza central en una investigación que, desde el 2016 ha estado realizando la Guardia Civil a partir de una serie de denuncias formuladas por el Consejo Superior de Deportes del gobierno español.

Desde 2009 ya existían sospechas de las acciones de Villar, pero probablemente algo tuvieron que ver los escándalos de corrupción en la federación estadounidense de futbol y la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) destapados por Chuck Blazer en 2015 que llevaron, directa o indirectamente, a la suspensión del cargo de su presidente Joseph Blatter en octubre de ese año. (Vía: NYT)

En el caso de Villar, las acusaciones relacionan un par de empresas de su hijo Gorka, que se benefició directamente de varios partidos amistosos de la selección española, pues tenía los derechos de transmisión internacional de éstos; además, la UCO ha levantado cargos contra otros diez dirigentes locales de la RFEF por estar también vinculados con manejos desleales de lo que, finalmente, es dinero público.

Además de la acusación en contra de Villar, se suman dos procesos más en los que se le ha acusado de malversar fondos de ayuda de la RFEF para países latinoamericanos y africanos que jamás vieron beneficios que se declararon reales, por ejemplo, está el caso de una escuela de futbol en Haití como una medida humanitaria tras el terremoto del 2009. (Vía: El País)

Según la Guardia Civil, faltan por caer otras diez personas y la investigación seguirá su curso hasta que el aparato burocrático del futbol español logre sanear, o por lo menos, culpar, a los responsables.

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