¿Quieres recibir notificaciones de nuestro sitio web?

Empresa detrás de estatua por la equidad de género es demandada… por inequidad de género

La pequeña estatua de Fearless Girl se colocó frente al icónico Charging Bull que da la bienvenida a todos en Wall Street. La intención, dicen sus creadores, es llamar la atención sobre la falta de equidad en los salarios del mundo corporativo, en el que una mujer se encuentra en desventaja salarial por el simple hecho de ser mujer. (vía: AdWeek)

Razón no les falta, pero probar este punto, ahora State Street Global Advisors (SSGA), la empresa que colocó ahí la estatua, está demandada por el gobierno estadounidense porque sus trabajadoras ganan menos que los hombres que tienen el mismo puesto que ellas. (vía: BBC)

El Departamento del Trabajo estadounidense encontró esa irregularidad documentada desde al menos 2010 en el que 300 mujeres de la empresa se vieron afectadas y (antes de que grite tu macho interior) no se trata de ambición: es pura y llana justicia que las mujeres ganen exactamente lo mismo por desempeñar el mismo tipo de trabajo que los hombres. (vía: The New York Times)

Una ironía grande, que puede parecer hasta gracioso de lo ridículo que es, pero también demuestra un punto difícil de asimilar: el feminismo también es un mercado… o, más bien, un tipo de feminismo también es mercado

Siempre hemos sabido que la máquina mercantil se apropia de todo lo que toca y que cualquier cosa, en tanto le guste a alguien, puede venderse. Por ello puedes comprar una playera hecha en China de una marca estadounidense con la imagen del Che Guevara (el ejemplo es cliché, pero es tremendamente real). Esta estatua sólo demuestra que la ideología, cual sea, puede venderse como un producto y ya.

Los feminismos, tan necesarios aun ahora, están experimentándolo, cuando los debates sobre equidad de género se presentan cada día más, con los feminicidios y las muestras de violencia de género expuestas con mayor facilidad y prontitud gracias a la cantidad de medios de información que la tecnología nos brinda (aunque lo usemos principalmente para compartir memes de perritos).

La prueba máxima serán esos cinco millones de dólares que State Street tendrá que pagar a sus empleadas, a las que sistemáticamente no subió el sueldo para privilegiar a sus empleados únicamente. Desde que se instaló la pieza, la marca fue acusada por varias organizaciones de “falso feminismo”, alegando que era una simple campaña publicitaria para la empresa y que nada tenía que ver con la equidad de género. (vía: The Guardian)

La figura de bronce sí puso el debate nuevamente en la mesa y encontró eco en muchas mujeres que ven de forma diferente su salario y pueden exigir un trato justo. Sin embargo, que la compañía que está detrás de ella siga en las prácticas que condena mediante su discurso expone la falta de compromiso que existe en muchos estratos de la sociedad por entender los feminismos y sus implicaciones.

Hace falta aceptar que no entendemos el feminismo y que, básicamente, no podremos entenderlo por completo si no somos mujeres. Muestra clara en cinco millones y en otra estatua más que se cae sin tener que ser demolida.