Estadounidenses gastan 30 mil millones al año en bebidas alcohólicas

El consumo de bebidas alcohólicas en Estados Unidos está rozando cifras ridículas. El estudio de mercado hecho en 2017 en torno a estos productos reveló que durante el año pasado hubo un consumo generalizado de 30 mil millones de dólares y un consumo do 448 dólares (un aproximado de 8 mil 500 pesos mexicanos) por persona cada ocasión que se iban de farra.

Este número se elevó a más del doble, respecto al que se registró en 2016, que fue de 206 dólares por persona. Siendo la gente entre 35 y 40 años los que más abonan a esta estadística, con un consumo de 738 por persona en 2017.

Otras estadísticas en este estudio mostraron que un adulto en Estados Unidos consume en promedio siete bebidas alcohólicas a la semana. Obviamente, la chilena es la reina de este carnaval del dolor de cabeza y las nauseas, concentrando el 39.53% del total del consumo.

En datos extraños que nadie se imaginaba, la gente mientras está mareada por el espíritu de las bebidas compra, mayormente comida, pero también, en segundo y tercer lugar, están presentes las compras de ropa y zapatos (?) y en cuarto lugar están las apuestas y los juegos de azar.

Esto nos da una idea de que la resaca en Estados Unidos es física, moral y además financiera, sobrepasando cualquier idea que nos pudiéramos hacer del tipo de consumo bajo los efectos del alcohol. Así mismo, los que gastan en otras cosas mientras beben representan el 46% del total, por lo que la frase “¿llaves, teléfono y cartera?” tiene más sentido allá que en este lugar donde con 50 (2.63 dólares) pesos puedes agarrar la ola alcohólica y surfearla hasta el otro día.

La cantidad de dinero que se gasta al beber en Estados Unidos no sólo corresponde a las bebidas alcohólicas y ese es el verdadero problema que enfrentan los consumidores. Por sí mismo, el consumo es bastante alto y supera por mucho la percepción que tenemos en México de la compra de bebidas alcohólicas.

Claro, esto corresponde a su mercado. Basta sólo considerar que una botella de tequila (reposado o añejo) de 750 ml cuesta un promedio de 50 dólares, en comparación con todas las marcas de venta regular en México que van de 400 a los 700 pesos (cuando ya andas de finolis negando tu cruz del mezcal de panalito).

Resolver esta situación no es muy prioritaria para el gobierno ni para la industria de bebidas alcohólicas. Su mercado es sano y nutrido y se espera que durante 2018 se mantenga esa tendencia, que no solo beneficia a los productores de licores y cervezas, sino también a la industria textil (por alguna razón que no comprendemos del todo).

Sin embargo, consideramos que requieren de algunas clases de bebidas de este lado de la frontera, donde tenemos soluciones y propuestas antes que problemas. Basta solo con pensar en ese menjurje conocido como “agua loca” que puede amenizar una noche sin necesidad de sobrecargar una tarjeta de crédito aunque, claro, no lo recomendamos para la salud renal ni ocular (de la financiera queda bastante claro).

Con información de Market Watch