Estado de emergencia en Turquia: se intensifican las purgas sociales

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Hace tres días, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan decretó estado de emergencia en el país, para hacer frente a los “grupos responsables” del fallido golpe de Estado del pasado 15 de julio. La figura legal del “estado de emergencia”, incluida en el artículo 120 de la constitución turca, permite que se suspendan temporalmente los derechos humanos y las garantías de los ciudadanos turcos, contempladas en la Convención Europea, en caso de “guerra o de algún otro peligro que amenace la nación.”

Luego de que Erdogan señalara que esta medida duraría tres meses y que tiene como fin fundamental defender los valores democráticos del país, se han intensificado las purgas sociales que comenzaron desde el día del atentado. La agencia de noticias turca, Anadolu, informó que cientos de escuelas privadas, de organizaciones benéficas y otras instituciones han sido cerradas, por ser sospechosas de mantener vínculos con el clérigo Fethullah Gülen, a quien se acusa de ser líder de los  golpistas. y que hoy se encuentra exiliado en los Estados Unidos.

Entre las instituciones cerradas se encuentran 1.043 escuelas privadas, 1.229 organizaciones benéficas y fundaciones, 19 sindicatos, 15 universidades y 35 instituciones médicas. (Vía Reuters) Uno de los sectores más afectados por las purgas gubernamentales es el educativo pues, hasta el momento, han sido despedidos 6.538 maestros. (Vía France Presse)

Desde el día del golpe, 11, 000 personas han sido arrestadas, entre ellas militares, magistrados y policías, pero también civiles y funcionarios. De acuerdo con las medidas “de emergencia”en Turquia, dichas detenciones pueden extenderse de 4 a 30 días, sin necesidad de que se presenten los cargos específicos contra los detenidos. (Vía Reuters) Además, el gobierno turco también decidió cancelar los pasaportes de 10 mil personas, para evitar los “riesgos de fuga”. (Vía El Mundo)

Desde hace 15 años no se había declarado un estado de emergencia en Turquía, por lo que el gobierno de Erdogan ha recibido críticas de distintos líderes políticos de Estados Unidos y la Unión Europea, así como de distintas organizaciones internacionales.

Después de determinar estas medidas excepcionales y de reunirse con el Consejo Nacional de Seguridad, el presidente turco expresó:

“Esta medida no es en absoluto contra la democracia, el estado de derecho y la libertad. Por el contrario, tiene el propósito de fortalecer y proteger esos valores.”(Vía Expansión)

El estado de emergencia autoriza al gobierno para decretar las leyes que considere necesarias para recuperar el orden, sin que éstas tengan que ser aprobadas por el Parlamento, además de limitar las libertades y los derechos civiles sin caer en ninguna ilegalidad. También permite imponer a los ciudadanos obligaciones financieras y laborales y confiere y amplia los poderes de la policía.

Como si el estado de terror que se ha detonado por las persecuciones fuera poco, Erdogan también reiteró su intención de restablecer la pena de muerte.